AI pide a PGR atraer el caso de periodista asesinado

El organismo internacional lamentó que la actuación de las autoridades estatales no se haya encauzado con la debida diligencia en la búsqueda con vida de Moisés Sánchez. 

Ciudad de México

Amnistía Internacional solicitó que el caso del periodista Moisés Sánchez Cerezo, ocurrido en Veracruz, sea atraído por la Procuraduría General de la República.

Lo anterior ante “los reiterados fracasos en las investigaciones a nivel local sobre el esclarecimiento de las agresiones y desapariciones de periodistas en Veracruz”

El pasado 2 de enero, José Moisés Sánchez Cerezo fue privado de la libertad por un grupo de hombres armados que irrumpió en su casa en el Municipio de Medellín de Bravo, Veracruz. “Su desaparición forzada estaría relacionada con su trabajo de informar sobre la situación política y de seguridad de su comunidad”.

Amnistía Internacional lamentó que “la actuación de las autoridades estatales no se haya encauzado con la debida diligencia en la búsqueda con vida del periodista, a pesar de que sus familiares presentaron la denuncia correspondiente. Adicionalmente, preocupa que las más altas autoridades estatales, incluyendo al Gobernador del Estado, hayan negado la actividad periodística de la víctima”.

La organización ha recibido información que indica que los familiares y los representantes legales de la víctima no tienen plena confianza en la identificación del cuerpo hallado por la PGJE. Ante estas dudas, es necesario que se realicen de inmediato las pruebas periciales necesarias, incluyendo identificación por ADN, señaló AI.

Amnistía Internacional considera que la investigación presentada por la Procuraduría del Estado de Veracruz, sustentada en una declaración autoinculpatoria de un supuesto partícipe del delito, “genera serias dudas”

Perseo Quiroz, Director Ejecutivo de Amnistía Internacional México, indicó que: “preocupa gravemente la identificación de un patrón en el actuar de las autoridades estatales y federales frente a casos de desaparición, iniciado por la falta de debida diligencia en las primeras horas de la desaparición, seguido de la falta de información oportuna y veraz a los familiares de las víctimas sobre los avances de la investigación, y la conclusión de las líneas de investigación con resultados basados en confesiones”.