Revelan monopolio en compra de material de reciclaje en Guerrero

Pepenadores dijeron que el equipo de la señora Rafaela Santiago Alonso los obliga a venderle a una intermediaria todo lo que recaudan y no pueden hacer un trato directo con empresas que paga más.

Chilpancingo

Un grupo de pepenadores que trabajan en el basurero de Chilpancingo, denunciaron que hay una intermediaria que los obliga a venderles todo el material reciclable que colectan, lo que les impide tener un acercamiento con las empresas que les garantizan mejores precios.

Los denunciantes solicitaron el beneficio del anonimato, pues temen que al hacer público lo que les sucede, su integridad personal se coloque en una posición de riesgo.

Señalaron que desde hace dos administraciones municipales, desde la regiduría de Ecología del cabildo capitalino se fortaleció a la señora Rafaela Santiago Alonso, a quien se le creó un grupo de por lo menos 30 pepenadores, con la intención de que impusiera a los demás las líneas bajo las que se trabajaría en el lugar.

Desde ese tiempo, todos los pepenadores no tienen la posibilidad de establecer tratos directos con las empresas que consumen material reciclable en el lugar, como pet, aluminio, cartón, papel y fierro.

"Ella monopoliza los precios y nosotros no podemos negociar algo mejor, lo que nos permitiría dar más respaldo a nuestras familias", señaló uno de los quejosos.

Explicaron que al tiradero de basura de Chilpancingo acude por lo menos una filial de las refresqueras más importantes del mundo, la que les garantizaría un buen acuerdo si pudieran establecer un trato directo, sin embargo eso no se les permite.

"Nos amenazan con corrernos del basurero, que nos atengamos a las consecuencias y hasta han sugerido que tienen relación con delincuentes, eso es lo que genera mucho miedo", anotó.

Los denunciantes solicitaron que el alcalde Marco Antonio Leyva Mena tome nota de los hechos, para que una vez enterado envíe una comisión a indagar lo que sucede y trate de meter orden, porque son casi sesenta los pepenadores que ya no pueden trabajar en el lugar.

"Necesitamos que el ayuntamiento haga valer su autoridad, porque así como están las cosas parece que nunca vamos a poder trabajar como lo necesitan nuestras familias", apuntó.