“No pensé que la regidora llegara a tanto”

Lucina Hernández agredió a Griselda Mendoza y su hija con ácido clorhídrico; tras la denuncia, las amenazas no cesan.
Lucina Hernández, funcionaria.
Lucina Hernández, funcionaria. (Especial)

Hidalgo

Decidida, Lucina Hernández Aniceto entró a la taquería Los Gueros y se dirigió a la mesa donde cenaba Griselda Mendoza y le arrojó ácido clorhídrico en la cara.

“Me quedé en shock porque sentí ardor en la cara y ojos y oí el llanto de mi hija, quien gritaba que su carita le estaba quemando porque el líquido la salpicó a mi hija y una de mis hermanas”, recuerda la agredida.

Hubo una cuarta víctima a quien se le quemó el dorso de la mano derecha: Valeria Guerrero, propietaria de la taquería “conocida como la más sabrosa en Molango de Escamilla, Hidalgo”.

“Me estaban pagando la cuenta cuando llegó la regidora Lucina. En esa misma mesa estaban comiendo su esposo e hijo”, detalla. Con el pretexto de saludarlos, la funcionaria pública entró, se agachó para besar al adolescente y hasta ese momento, descubrió la taza color naranja donde llevaba el líquido.

“Observó a su presa y fue a lanzarle el líquido y después quería golpear a la señora Griselda. Le gritó que eso le pasaba por ser prostituta”, narra doña Valeria.

Si la regidora no concluyó su propósito, fue gracias a su hijo, quien inmediatamente la sacó de Los Gueros aquella noche del 31 de marzo.

Al enterarse de lo sucedido, Mauro González, comandante en turno de la policía local, comenzó la búsqueda de la agresora.

Lucina Hernández manifestó sus celos hacia Griselda días antes de la agresión, cuando en ocasiones diferentes la insultó en la calle y después en su oficina.

Ambas trabajan en la presidencia municipal de Molango. Griselda está en la Dirección de Obras como secretaria y auxiliar administrativa y Lucina tiene mayor jerarquía, pues es quinta regidora y auxiliar de la instancia municipal para el desarrollo de la mujer. Aunque no tiene oficina, pero se presenta quincenalmente a las reuniones de cabildo que convoca el alcalde Gabriel Neri Hernández.

“El señor Ofelio es ex esposo de la regidora y trabaja en la Dirección de Obras como supervisor y chofer, por eso siempre me anda trayendo cuando tengo que llevar documentación a diferentes lados. La regidora piensa que soy su amante, pero no es así, solo somos compañeros y amigos”, afirma Griselda.

La madre y sus hijas recibieron atención médica, pero la madre sufrió daño en la retina y la menor ahora vive con temor.

“No pensé que la regidora fuera a llegar a tanto”, lamenta Griselda.

Días después, la afectada presentó una denuncia ante el Ministerio Público y la Procuraduría de Justicia hidalguense solicitó al Congreso local iniciar un juicio de procedencia contra la regidora por el delito de lesiones dolosas calificadas.

Después de la queja los mensajes amenazantes no cesan.

Humberto Lugo, diputado priista y presidente de la Sección Instructora, será el responsable de integrar el expediente que deberá votar el pleno legislativo para decidir si retira o no el fuero contra la funcionaria pública, que primero se postuló por la c oalición PAN-PRD, aunque a últimas fechas se declaró como regidora independiente.

En Molango de Escamilla, localidad de tres mil habitantes ubicada en la sierra Huasteca (a tres horas y media Pachuca) MILENIO buscó a Lucina Hernández Aniceto para conocer su opinión sobre el juicio de desafuero en su contra, pero fue imposible localizarla.

En tanto la agredida espera que haya justicia, sea castigada y cesen las amenzasa contra ella y su familia.