Se destraba paro laboral en Poder Judicial de Chilpancingo

Aceptan 12 por ciento de aumento salarial. Trabajadores administrativos se quejaban de ganar entre dos mil 800 y tres mil pesos quincenales, que no alcanza para sus necesidades básicas.

Chilpancingo

Los trabajadores del Poder Judicial de Guerrero levantaron el paro laboral que iniciaron el lunes, luego de que la administración estatal les ofreciera el 12 por ciento de incremento salarial.

La mañana del lunes, al menos 500 trabajadores, entre jueces; secretarios de acuerdo, proyectistas y personal administrativo iniciaron un paro en las principales ciudades de la entidad, reclamando una mejora importante en sus percepciones.

Leoncio Molina Mercado, juez de primera instancia del ramo penal y uno de los manifestantes, dio a conocer que los ingresos de los trabajadores del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) permanecían estáticos desde hace cinco años, por eso decidieron iniciar el movimiento.

Los trabajadores administrativos se quejaron de ganar entre dos mil 800 y tres mil pesos quincenales, situación que no ayuda en la solución de sus necesidades básicas, pues la mayoría son jefes de familia.

Molina Mercado dijo que un juez en Guerrero gana en promedio 25 mil pesos quincenales, en tanto que sus homólogos de otras partes del país reciben hasta 50 mil pesos en el mismo periodo de tiempo.

El martes, empleados de la Procuraduría General de Justicia (PGJ) expresaron su simpatía con el movimiento de sus compañeros del TSJ y no descartaron la posibilidad de ir también al paro, pues en su caso tampoco han mejorado las percepciones.

Durante la mañana del miércoles se afianzó un acuerdo que permitió vislumbrar la solución y en consecuencia, el levantamiento del paro, pues los trabajadores no vieron con malos ojos la propuesta de que se les incrementarían sus ingresos hasta en un 12 por ciento.

Jesús Martínez Garnelo, secretario de Gobierno y ex presidente del TSJ, dijo que la administración estatal aceptó revisar la situación de los paristas, habida cuenta de que van a cumplir un sexenio sin que se les otorgue un incremento.

No quiso hablar sobre la justeza del movimiento, pero reconoció que cuando se reclaman derechos laborales, lo que debe hacer la autoridad es escuchar con atención y buscar la solución.

Bajo este argumento, dijo que había una propuesta que cobraba fuerza pese a la resistencia de un grupo de inconformes en Acapulco, era la propuesta de incrementar los salarios en un 12 por ciento.

El alza era general y por ello se confirmaba la finalización del movimiento parista en el TSJ.