Padres niegan conocer a turista que besó a sus hijas

Mariano Nava Salvador y Juana Epitacio rechazaron haber recibido dinero por parte del canadiense Walter Suk, como él ha asegurado en varias ocasiones, y exigieron justicia.

Acapulco

"¡Que se pudra en la cárcel!", clamó Juana Epitacio Santos, madre de la menor 'tocada' y besada por el canadiense que está recluido en el Cereso de Las Cruces, en Acapulco.

En conferencia de prensa, la pareja formada por los indígenas Mariano Nava Salvador y Juana Epitacio, exige justicia y aplicar todo el peso de la ley al canadiense por los delitos de abuso sexual y corrupción de menores que le imputa la Fiscalía General de Guerrero, en agravio de la menor.

A seis días de que un ciudadano evidenció a través de un video al turista Walter Suk, al momento en que besa y 'toca' a una de las menores, este día los padres de una de ellas, negaron conocer al canadiense.

"Lo único que pido, que por favor, es que hagan justicia y también les pido (a las autoridades) que no nos quiten a las niñas.

"Todo lo que dice la prensa están muy equivocados, es falso que haya recibido dinero", dijo la madre de la menor Juana Epitacio.

A su vez, aclaró que el hombre de rojo que aparece en el video es su primo, Francisco Epitacio Rodríguez, y la menor que está junto a él es su hija menor.

Cuestionada sobre el dinero, dulces y despensa que aparentemente recibieron del canadiense, la mujer lo negó. En su declaración ministerial y preparatoria Walter Suk aseguró que conoce a los padres desde hace cuatro años, que les ha dado dinero, dulces y despensas.

Los padres hicieron un llamado a las autoridades del DIF municipal y de Guerrero para evitar que le quiten a la menor por descuido.

Aseguraron que ellos son artesanos y que viven de lo que venden a los turistas.

Por su parte, Amalia Guevara Saavedra, representante de la Organización Gobierno Nacional Indígena, dijo que los padres de la menor son indígenas provenientes de las comunidades de Tlamamacan, municipio de Mártires de Cuilapa y de San Juan Tetelcingo, en la zona centro de la entidad.

 “Nosotros estamos aquí, nos hemos reunido varias organizaciones indígenas porque siempre han violado sus derechos humanos.

“Ahora es injusto que le quieran quitar a su niña y mandarla a un albergue del DIF, por eso estamos aquí y no lo vamos a permitir”, dijo.