Padres de 43 apoyan segunda necropsia a normalista

Felipe de la Cruz, vocero de los familiares, dijo que la versión de la PGR, no es creíble ya que sostiene que la piel del rostro de Julio César Mondragón fue despojada por la fauna de la zona.
"Era un hombre extraordinario, el mejor de todos, era muy cariñoso, detallista, era muy atento conmigo", cuenta Marissa.
Julio César Mondragón. (Cortesía de Marissa Mendoza)

Chilpancingo

Los padres de los 43 respaldaron la decisión de que se practique una segunda necropsia a los restos de Julio César Mondragón Fontes, estudiante de la Normal Rural de Ayotzinapa asesinado y desollado por presuntos integrantes de Guerreros Unidos (GU) tras los hechos del 26 de septiembre de 2014 en Iguala de la Independencia.

Felipe de la Cruz, vocero de los padres agraviados por los hechos del 26 de septiembre de 2014 en Iguala, reconoció que la familia de Julio César Mondragón tuvo razón al solicitar que se realizara una segunda necropsia a los restos del joven, quien fue privado de la libertad, asesinado y desollado por presuntos integrantes del GU tras los ataques suscitados en el periférico y la avenida Juan N. Alvarez.

Indicó que la versión de la Procuraduría General de la República (PGR) no es creíble, ya que sostiene que la piel del rostro de Julio César fue despojada por la fauna de la zona, descartando cualquier posibilidad de que su cuerpo haya sido manipulado por quienes lo mantuvieron cautivo.

 “Eso no es cierto, es una mentira y para nosotros, al igual que para la esposa es una versión que carece completamente de credibilidad”, sostiene De la Cruz.

La exhumación de los restos de Julio César Mondragón se desarrolló la jornada del miércoles 4 de noviembre, a petición de la esposa Marisa Mendoza, quien sostiene que hay en la versión oficial el interés de ocultar la verdad.

Manifestó que los padres de los 43 estarán pendientes de los resultados que se desprendan de los trabajos realizados a los restos de quien fuera  estudiante de la Normal Rural de Ayotzinapa.

Recordó que la diligencia también fue requerida por la madre de Julio César, la señora Afrodita Mondragón, en un intento por saber lo que en realidad sucedió a su hijo, pues son muchas las irregularidades que se registraron en el tratamiento del cuerpo.

El vocero sostuvo que la familia de Mondragón Fontes tiene derecho a conocer la verdad, razón por la que la segunda necropsia representa una oportunidad más para que las autoridades corrijan los errores cometidos, subsanen las inconsistencias y presenten resultados objetivos, que generen credibilidad para la familia agraviada.