Fidel Ernesto González, presidente del grupo Prioridad Mexicanos No Malinchismo, señaló que los habitantes de Tijuana, Baja California, no odian a los migrantes centroamericanos, pero que deben identificarse y ordenar su estancia en el país.
"Tijuana es una ciudad que se ha conformado de conglomerados migratorios en los últimos años (...) No es miedo ni odio, lo que creemos es que debe haber un control riguroso de las entradas".
"Estamos a favor de migración ordenada, pedimos orden y control porque tendremos problemas de balcanización en la frontera y Estados Unidos podría fortificar sus fronteras", señaló en entrevista con Azucena Uresti para Grupo Fórmula.
González señaló que las caravanas migrantes fueron usadas por organizaciones no gubernamentales para influir en las elecciones intermedias de Estados Unidos y en el cambio de poder en México.
"Creemos que es una cuestión de humanidad, hay que proteger a mujeres y niños, pero los grupos salieron desde sus lugares de origen y están siendo ocupados como escudos humanos para provocar empatía. Tiene tintes políticos por la coyuntura de las elecciones en Estados Unidos y el cambio de gobierno en México", agregó.
Además, señaló que entre los migrantes hay "viciosos" y criminales que, dijo, representan un problema de seguridad para el país y para la ciudad fronteriza.
"Los migrantes llegaron a una zona que se le conoce como Borde de Playas, tiene un nivel socioeconómico alto, es como si gente de Iztapalapa fuera a Polanco, a ese nivel; llegaron y mostraron signos de que usaban drogas, defecaban y orinaban en la vía pública, hay gente que tiene antecedentes penales", acusó.
Ernesto González añadió que entre las peticiones del grupo que representa están que "si los migrantes son muy negativos, se emitan órdenes ejecutivas que ya no habrá albergues, que se selle la frontera sur y que si no logran entrar a Estados Unidos, que sean deportados inmediatamente".
RLO