Obras en La Pintada, al 80%

Otra de las comunidades afectadas por los meteoros fue El Capricho, de los lugares que más expectativa generó, ya que el pueblo entero se reconstruirá en una zona más segura.

Guerrero

A punto de cumplirse un año del paso de los huracanes Ingrid y Manuel, los trabajados de reconstrucción en las zonas afectadas de Guerrero son notorios. En un recorrido que realizó MILENIO en helicóptero para poder acceder a las comunidades, los colores rojo, amarillo, azul y morado de las casas construidas para lo lugareños resaltan desde el aire.

La Pintada es el más claro ejemplo del trabajo conjunto entre autoridades y pobladores. A ocho meses de trabajo, los avances se ven reflejados en 80 por ciento. Esta comunidad fue una de las más afectadas, pues las pérdidas fueron tanto materiales como humanas.

Apolinar Espinosa es uno de los que decidieron dejar atrás los malos recuerdos y honrar a sus familiares fallecidos con trabajo. Orgulloso, muestra el lugar que cuenta con una avenida principal, jardín de niños, primaria, secundaria y una cancha de futbol, la cual se llena de niños todos los días después de la hora de la comida.

La comunidad fue parte importante para el rescate del lugar, pues varios de sus integrantes recibieron asesoramiento para aprender desde levantar paredes hasta oficios como plomería, carpintería y electricidad, talleres que no dejarán de impartirse en el albergue local, ya que el compromiso que ahora tienen es que los jóvenes aprendan uno; además, se incluyeron uno de belleza y otro de repostería, este último es el favorito de todo el pueblo sobre todo el día que hacen pizzas.

Aunque falta por terminar algunas casas, gente de La Pintada se organiza con la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) para aplicar todo lo aprendido en este tiempo para reconstruir viviendas y comunidades enteras en la zona de la montaña con Brigadas de Construcción.

Con esto se mantiene el compromiso del gobierno federal de dar trabajo a los mismos habitantes de la zona, para apoyarlos en su recuperación.

Apolinar ya está listo para iniciar estos trabajos: "Que aprendan de nosotros, si pudimos salir adelante, otros pueden. Estamos dispuestos a ayudar, solo hay que tener paciencia para que el apoyo llegue".

Este apoyo podría verse reflejado en lugares como Cerro Verde, que solo recibieron 20 casa nuevas, de un poco más de 140 que muestran daños severos, y que los mismos lugareños no están seguros si resistan las próxima temporada de lluvias.

Los pobladores son pacientes, pues los trabajos se iniciaron hace dos meses y saben que llegar a esta zona es complicado, ya que se encuentran en la montaña.

Las casas que están listas solo les falta luz para se habitadas, tienen tres habitaciones, no cuentan con cocina pero ellos mismos se comprometieron a construirlas con adobe, material ideal para preparar los alimentos con leña, como ellos acostumbran.

La comunidad El Capricho es uno de los lugares que generan más expectativa, pues se construirá el pueblo entero en una zona más segura. Los trabajos en el Nuevo Capricho, como le llaman, se realizan seis kilómetros hacia arriba de donde se encuentra el pueblo original.

El arquitecto Enrique Corro, superintendente de obra por parte de la constructora Maza Servicios, comentó que cuando se hicieron los primeros trabajos de topografía, los habitantes no los dejaban pasar, pero al platicar con ellos y explicarles cómo quedarían las nuevas casas, muchos se integraron en la reconstrucción.

El lugar contará con mercado, escuelas, iglesia, centro de salud, comisaría, cancha de futbol y cementerio, además de un parque donde se creará un lago artificial que se nutrirá con el agua de lluvia.

Construirán 136 viviendas, de las mismas dimensiones que las que tenían originalmente, y conservarán sus tierras en la parte baja, pero con la promesa de que solo se les dé uso agrícola y ganadero.