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Viernes , 14.12.2018 / 07:54 Hoy

Nueva era en la diócesis de San Cristóbal de las Casas

Terminan hoy 17 años de servicio de Felipe Arizmendi, quien llegó para reemplazar al controvertido Samuel Ruiz, vinculado al EZLN.

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El obispo Rodrigo Aguilar Martínez asumirá hoy la diócesis de San Cristóbal de las Casas, y con su llegada se dan pasos claros hacia el proceso de regulación en esa sede.

Finalmente se terminará la prolongada estancia del controversial obispo Samuel Ruiz García (40 años) y los 17 años de servicio del obispo Felipe Arizmendi Esquivel, quien se encargó de adaptar y adecuar las expectativas de Roma en esa iglesia chiapaneca que tenía el sello de la teología de la liberación.

Aguilar Martínez, de 65 años, llega a una diócesis donde hay 57 parroquias que atienden a casi dos millones de católicos, 62 por ciento indígenas de cinco etnias, además de que tiene el mayor número de diáconos casados en el mundo (320) y casi ocho mil catequistas.

Aguilar Martínez es originario de Valle de Santiago, Guanajuato; fue sacerdote de la Arquidiócesis de Morelia antes de ser nombrado primer obispo de Matehuala, en 1997, y trasladado a Tehuacán en 2006. Durante diez años se ha dedicado a la pastoral familiar y atiende en áreas de vida, familia, adolescentes, jóvenes y laicos.

Al llegar en 2006 a la diócesis de Tehuacán, fue uno de los jerarcas católicos que enfrentó a las autoridades estadunidenses por los abusos sexuales del sacerdote Nicolás Aguilar, hechos ocurridos en el mandato del cardenal Norberto Rivera.

Al ser designado por el papa Francisco al frente de la diócesis de San Cristóbal, pidió a los católicos trabajar juntos y “que las dificultades no nos desalienten, sino que se conviertan en oportunidades que nos forjen”.

Las líneas pastorales de esa diócesis, que abarca 48 municipios de Chiapas y 37 mil kilómetros cuadrados, se encuentran definidas en: Responsabilidad compartida y pastoral de conjunto, inserción en la realidad social y en la historia, encarnación en las culturas indígenas, comunión con la Iglesia católica —presidida por el papa—, unidad en la diversidad y reconciliación en las comunidades.

El periodista especializado en religión Felipe Monroy señaló que la diócesis chiapaneca ha sido motivo de grandes debates desde los señalamientos de sacerdotes, religiosos y religiosas animados por el carisma de la teología de la liberación, que recibieron apercibimientos por su participación activa en la defensa de comunidades ante abusos de la autoridad o frente a proyectos industriales.

Además ha registrado pérdida de fieles y crecimiento de otras confesiones cristianas.

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