“No negociaré la ley con Duarte”: Yunes

El gobernador electo de Veracruz dijo que el mensaje de los ciudadanos en las urnas fue combatir la corrupción y restablecer el Estado de Derecho en la entidad.
El panista Miguel Ángel Yunes dijo que el PRD en Veracruz quiere una alianza con el PAN.
Miguel Ángel Yunes, gobernador electo de Veracruz. (Cuartoscuro)

Ciudad de México

El gobernador electo de Veracruz, Miguel Ángel Yunes, advirtió que bajo ninguna circunstancia negociará la ley con el mandatario saliente, Javier Duarte, pues el mensaje de los ciudadanos en las urnas fue combatir la corrupción y restablecer el Estado de Derecho en la entidad.

Remarcó que su administración auditará el ejercicio de los recursos estatales durante los últimos doce años correspondientes a los gobiernos de Fidel Herrera y Javier Duarte.

Yunes sostuvo este jueves una reunión de despedida y agradecimiento con el grupo parlamentario del PAN en la Cámara de Diputados, y al término del encuentro reafirmó su determinación de castigar a los responsables de cualquier saqueo al erario de Veracruz.

-Si tuviera que elegir entre estabilidad política y aplicar la ley en Veracruz, ¿por dónde se iría?, ¿por castigar al gobernador Duarte o por lograr la estabilidad?- interrogaron representantes de medios informativos.

-Yo no voy a negociar la ley; empezaría muy mal si negociara la no aplicación de la ley a quienes llevaron a Veracruz a la quiebra, porque parte sustantiva del compromiso con los veracruzanos es un cambio en el modelo de gobierno: de un gobierno corrupto a un gobierno honesto, de un gobierno opaco a un gobierno transparente, de un gobierno que no aplica la ley a un gobierno que acata la ley- atajó Yunes.

Subrayó asimismo que no será un gobernador “atado de manos” en la lucha contra la corrupción, aun cuando la administración de Javier Duarte designó a un fiscal anticorrupción para un periodo de cinco años posteriores al término de su mandato.

Recordó que la Auditoría Superior de la Federación presentó ya las denuncias por desvíos de hasta 20 mil millones de pesos de los fondos federales de educación, salud e infraestructura, mientras que el nuevo gobierno local auditará los recursos estatales de las últimas dos administraciones.