Perdone con el corazón, dicen a madre de niño víctima de Bullying en Chilpancingo

Un estudiante de tercero de secundaria zarandeó a un niño de primaria por lo que fue a quejarse con directivos del instituto, quienes le respondieron así. Pide se proceda administrativa y ...

Chilpancingo

La madre de un niño de primer año de primaria que fue víctima de maltrato por un estudiante de tercero de secundaria se quejó con los directivos del instituto CRICAT, en la respuesta solamente le dijeron: "Señora, perdone con el corazón".

La mujer es de mirada firme, voz quebrada por la molestia pero muy clara, al término de una conferencia desarrollada para prevenir el acoso escolar solicitó la palabra para denunciar un caso de maltrato.

"Aquí hay bullyng", dijo con énfasis, deseosa de llamar la atención.

Se presentó como trabajadora de la Secretaría de Educación Guerrero (SEG), pero aclaró que estaba en el instituto en calidad de madre de familia.

El instituto CRICAT es un proyecto originalmente impulsado por religiosos de tendencia protestante, aunque en los últimos años recibe a población abierta para ayudar a niños y adolescentes con problemas de conducta.

Sus instalaciones son amplias, cuentan con preescolar, primaria y secundaria, la charla sobre acoso escolar se desarrolló en el auditorio propio de la institución.

Al término de la conferencia disertada por un especialista, la mujer solicitó la palabra y se la otorgaron, luego explicó las razones por las que sostiene que ahí se practica el bullyng.

"A mi hijo, un niño de primer año de primaria un estudiante de tercero de secundaria lo zarandeó; lo tomó por la fuerza en la parte baja y se lo llevó hasta el tercer piso y de ahí lo colgó de los pies sujetándolo con las manos".

El reproche cobra fuerza cuando refiere que acudió a quejarse con los directivos del instituto.

"Vine con los responsables de la institución y solo me dijeron: señor, perdone con el corazón".

Lamentó la respuesta y solicitó que se proceda administrativa y jurídicamente, con la intención de que la conducta de maltrato no tenga un avance que represente un riesgo para la comunidad escolar.

"Yo sí les digo con mucho respeto; no puedo perdonar con el corazón... hagan algo al respecto", terminó su testimonio.