Exigen justicia para Nestora Salgado y Rocío Mesino

Una fue presa injustamente, la otra asesinada en Atoyac.

Chilpancingo

En el marco del Día Internacional de la no violencia hacia la mujer, organizaciones sociales exigieron justicia para Nestora Salgado, líder de la Policía Comunitaria de Olinalá presa en el penal federal de Tepic Nayarit y Rocío Mesino Mesino, líder de la Organización Campesina de la Sierra del Sur asesinada en Atoyac.

En Chilpancingo, María Salgado García, hermana de la coordinadora de la Policía Comunitaria en Olinalá, denunció que Nestora fue detenida por elementos de la Marina y la Policía Ministerial, acusada de secuestro a pesar de que solamente encabezó un movimiento social encaminado a expulsar del pueblo a una célula del crimen organizado.

Indicó que Nestora es víctima de acusaciones en falso y de aislamiento en el penal federal de Tepic Nayarit, a partir de que su incorporación a la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC) lesionó muchos intereses.

“Nosotros venimos a respaldar a Nestora Salgado en esta fecha tan importante, venimos a recordarle al gobierno que toda mujer tiene derecho a ser respetada; a no ser sometida por medio de tortura ni vejada, aunque la realidad nos dice otra cosa”, apuntó.

En consecuencia, pidió que la Procuraduría General de Justicia (PGJ) decline la acción  penal para facilitar la liberación de la dirigente del movimiento social contra la  delincuencia, ya que lo ocurrido actualmente para ella es una injusticia.

Norma Mesino Mesino, hermana de Rocío, líder de la Organización Campesina de la Sierra del Sur (OCSS), exigió que se esclarezca el asesinato cometido la tarde del 19 de octubre.

Indicó que Mesino Mesino debía contar con medidas cautelares ante las amenazas de muerte que recibió desde hace varios años, sin embargo el ayuntamiento decidió quitárselos y la colocaron en una posición de vulnerabilidad.

En la conferencia de prensa ofrecida la mañana del lunes 25 de noviembre, se demandó justicia para las niñas asesinadas en el puerto de Acapulco, Chilpancingo y la región de la Montaña.

Recordó que durante 19 años su hermana exigió justician para los 17 campesinos asesinados el 28 de junio de 1995 en el vado de Aguas Blancas, en el municipio de Coyuca de Benítez.

“Ella fue acosada, perseguida y calumniada por el Estado y la Policía, estaba en condiciones de vulnerabilidad y eso lo sabían quienes la agredieron”, indicó Norma.

El 19 de septiembre de 2005 fue asesinado su hermano Miguel Ángel Mesino, casi de inmediato Rocío impulsó una lucha encaminada a reclamar justicia.

Cuando fue regidora promovió la creación de una Policía Ecológica, lo que afectó muchos intereses por parte de grupos de talamontes.

De 2005 a 2008, el ex alcalde Pedro Brito García le otorgó medidas cautelares a través de un grupo de la Policía Preventiva, pero de 2008 a 2012, el ex presidente Carlos Armando Bello Gómez  le quitó la escolta.

Cuando la mataron, Rocío Mesino iba sola, asediada por la Procuraduría General de la República (PGR) y la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) estatal, ya que incluso se le relacionó en un secuestro con falsos testimonio.

Entre las mujeres agredidas impunemente en Guerrero se citaron los casos de la campesina ecologista Eva Alarcón  Ortiz, desaparecida desde diciembre de 2011 y el asesinato de la ecologista Juventina Villa Mojica, asesinada en la comunidad de La Laguna cuando encabezaba el éxodo de un pueblo perseguido por la delincuencia organizada.