Muerte lenta en el Bioparque Tizayocan

Cirqueros afirman que 80% de los animales sacados de las carpas tras la aprobación de la Ley de Vida Silvestre está muerto y el resto se encuentra en malas condiciones.

México

Los dromedarios, originarios de Arabia que pertenecían al Circo Chino de Pekín y que ahora habitan en el Bioparque de Convivencia Tizayocan están flacos y enfermos, no tienen medicamentos y se resguardan del sol por mantas y hules improvisados.

El presidente de la Unión Nacional de Empresarios y Artistas de Circo AC, Armando Cedeño Álvarez, pidió a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) que inspeccione ese parque.

“Que la Profepa aplique la Ley General de Vida Silvestre y que inspeccione ese zoológico y otros para que comprueben cómo están esos animales”, ya que además, las jaulas de los tigres están sin candados, entre otras irregularidades, afirmó.

Esa dependencia federal tiene un registro de cómo estaban esos animales cuando vivían en los circos y cómo fueron entregados a los zoológicos que los obtuvieron, mencionó Cedeño.

“Que la Profepa haga verificaciones como las que realizaba en los circos cada seis meses para que los animales estén en el estado que se merecen”.

El empresario circense acusó que “más de 80 por ciento de los animales retirados de los circos (alrededor de 2 mil 500) han muerto o están desaparecidos”. El otro 20 por ciento “está en pésimas condiciones y se les están muriendo por negligencia, ya que están enfermos y desnutridos”.

Los 10 dromedarios que ahora permanecen en el Bioparque de Convivencia Tizayocan eran propiedad de Francisco Aguilar Barrera, dueño del Circo Chino. “Eran los dromedarios mejor cuidados y ahora están en puros huesos y ellos pretextan que se los entregaron viejos y enfermos, lo cual es falso”, dijo el empresario.

Hace dos años, con la entrada en vigor de la ley que expulso a los animales salvajes de los circos en territorio mexicano, MILENIO visito ese zoológico y encontró que los dromedarios, provenientes de circos, lucían bien.

Sin embargo, ahora, en una segunda visita, se detectó que esos animales están famélicos. La visita se realizó a raíz de la llegada a la redacción de imágenes de los animales en malas condiciones.

Este parque fue abierto al público con animales comprados hace dos años a los propietarios de circos afectados por la ley, además de donaciones que la Profepa realizó y cuenta con 220 animales.

“LLEGARON CON PROBLEMAS”

Para el responsable técnico del bioparque, Gerardo Tapia, los alrededor de 70 animales provenientes de los circos “llegaron con muchos problemas articulares y artríticos. Un camello venía de ser operado de una fractura de cadera y por lo mismo tiene una limitación de movimiento”.

Entrevistado en el lugar, señaló que tiene un tratamiento médico permanente. “Son animales que llegaron con problemas crónicos, físicos. La mayoría de los felinos desde el circo venían castrados, sin garras delanteras ni colmillos. Muchos de ellos son viejos”.

Al respecto, el presidente municipal de Tizayuca (Hidalgo) , Gabriel García Rojas, defendió el trato que reciben los animales en ese espacio.

“Sí hay animales en mal estado por su edad, unos porque su ciclo casi está terminando, pero hay que estar conscientes que los animales algún día van a llegar a fallecer”.

Informó que cuando están enfermos los animales reciben sus medicamentos y negó que las jaulas de los felinos estén descuidadas y sin seguridad, y que su protección del sol sea de mantas improvisadas.

El cuidado de los animales representa un gasto anual de un millón de pesos. Para demostrar lo anterior, entregó documentos que consignan gastos de enero a julio del presente año por un monto de 314 mil 974 pesos. En estos no se menciona para nada el pago de medicinas.

Aceptó que está dispuesto a recibir una supervisión de la Profepa y dijo que “si hay alguna cosa qué sanar, la sanamos”.

Sin embargo, para el presidente de la Unión de Cirqueros, todo lo dicho por el alcalde es falso.

“Se les están muriendo y salen con excusas de que ya eran animales viejos y que del circo llegaron mal: eso es mentira. Si hubieran estado maltratados la Profepa nos los hubiera quitado”.

Predijo que los animales que están de Tizayuca “tal y como están no tardan en morirse y sí no, vivirán en malas condiciones, bajo lonitas o revueltos”.