Realizan misa de cuerpo presente de joven asesinado en Iguala

Familiares, profesores, jóvenes y habitantes de Tixtla se congregaron en la iglesia del barrio del Santuario para despedir a Julio César Ramírez Nava. El cotejo estuvo acompañado por policías ...
En la iglesia del barrio del Santuario se dieron cita familiares y amigos de Julio César Ramírez Nava, quien fue abatido en Iguala el pasado 26 de septiembre
En la iglesia del barrio del Santuario se dieron cita familiares y amigos de Julio César Ramírez Nava, quien fue abatido en Iguala el pasado 26 de septiembre (Rogelio Agustín Esteban)

Chilpancingo

Estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, padres de familia y profesores despidieron a julio César Ramírez Nava, el tercer abatido en Iguala durante la noche del 26 de septiembre.

El cuerpo de Ramírez Nava, joven de 23 años y alumno del primer grado de la licenciatura en Educación Básica de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos, fue recibido la tarde del martes en las instalaciones de su plantel.

Organizaciones sociales, maestros, estudiantes y padres de familia velaron el féretro de Julio César, quien pasó sus últimas horas en la escuela que le abrió la posibilidad de cursar una carrera profesional.

El cortejo abandonó la escuela pasadas las 14:30 horas y se internó en la mancha urbana de la cabecera municipal de Tixtla, caminó por la avenida principal y llegó hasta la iglesia del barrio del Santuario, lugar en donde se ofició una misa de cuerpo presente.

El cuerpo de Julio César permaneció en las instalaciones del Servicio Médico Forense (Semefo) desde la jornada del domingo, al principio las autoridades manejaron que se trataba de Yosivani Guerrero de la Cruz, otro estudiante originario de la comunidad de Omeapa, perteneciente a Tixtla.

Los padres de Yosivani acudieron al forense y al momento de reclamar el cuerpo se percataron de que el cuerpo no era el de su hijo.

En el forense señalaron que de cualquier manera, el cadáver correspondía a un alumno de la Normal Rural, por lo que solicitaron que otros padres acudieran a realizar la identificación.

El martes los padres de Julio César lo reconocieron, solicitaron el traslado del cuerpo y este llegó a las instalaciones de Ayotzinapa después de las 19:00 horas.

En el camino hacia el panteón municipal, elementos de la Policía Comunitaria (PC) incorporados a la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC) acompañaron al contingente que le despidió en su tierra natal.

La banda de guerra se colocó a la vanguardia, las madres de familia cerca del féretro, siempre custodiadas por la población estudiantil, que antes de entregar a su compañero a la tierra exigieron justicia, lo que implica el castigo para los responsables de los ataques cometidos la noche del viernes 26.