“En un minuto todo el camión se incendió”

Deysi, una de las víctimas, viajaba a la Ciudad de México a comprar ropa para sus hijos porque allá es más barato.
Deudos buscan a sus familiares en las dependencias de gobierno.
Deudos buscan a sus familiares en las dependencias de gobierno. (Claudia Guadarrama)

México

Manuel Quino prende un cigarro y recuerda: "la madrugada de ese domingo fue una tragedia, en un minuto todo el camión se incendió y sentí que la vida se me iba".

Manuel fue uno de los cuatro sobrevivientes del accidente en la carretera Tinaja-Cosoleacaque, junto con su pareja Lucero Rodas, y los tripulantes José Antonio Morgan y Bryan Álvarez, quienes pudieron salir por la escotilla.

Corrige con serenidad: "fuimos cinco los sobrevivientes, cuatro que salimos del camión, porque otro chofer venía dormido en el compartimiento de abajo del camión; platicamos y después no supe nada de él".

Manuel tiene una fisura en la pierna izquierda, producto del salto que dio del techo del autobús, y quemaduras en el brazo derecho, porque no pudo abrir las salidas de emergencia, pero sí una escotilla.

El sobreviviente de la tragedia llama a las autoridades federales para que inspeccionen a las camioneras y les exijan un plan de seguridad.

"Compré mi boleto en el centro de Villahermosa (Turismo Huicho), porque es más barato y lo volvería a hacer porque son camiones nuevos, similares a las líneas comerciales, por eso pido que nos enseñen cómo usar los martillos para romper los vidrios de los camiones".

Los cuatros sobrevivientes al incendio de un autobús turístico fueron dados de alta ayer del hospital Metropolitano de Acayucan, Veracruz.

José Antonio Morgan Candelaria, de 24 años, y Bryan Gerardo Álvarez García, de 19, continuaron su viaje al Distrito Federal para reunirse con sus familiares, en tanto que Manuel Quino Tejeda, de 36 años, y Lucero Rodas Pérez, de 38, fueron trasladados a Villahermosa, donde ingresaron a un hospital privado para realizarles otros estudios, aunque no tienen heridas de consideración.

Manuel fue afortunado, no así las 35 personas que fallecieron y que, de acuerdo con la Procuraduría General de Justicia de Tabasco, hasta el momento, son seis los cuerpos identificados tras la revisión de cadáveres y osamentas con el estudio de genética.

La procuraduría aseguró que las pruebas de identificación fueron concluidas, pese a que algunos restos se encuentran en estado "deficiente" y que el resto de los resultados serán dados a conocer en las próximas semanas.

La madre de Deysi González Bautista, una de las víctimas del accidente carretero, se negó a aceptar el fallecimiento de su hija y dijo que esperará cuando a los restos les hagan pruebas de identificación porque ve "mucha desorganización".

Deysi tenía 26 años y había juntado dinero para comprarle ropa a sus bebés y a su hijo de 8 años en la Ciudad de México, porque allá es más barato.

La familia sabe que murió y le rezan, pero esperan sus restos para darles sepultura.

El Instituto de Vivienda de Tabasco fue el edificio donde llegaron los restos de todas las víctimas, incluidos los de Juan Manuel de la Cruz, quien viajaba a la capital del país con otros seis familiares, pero el objetivo de él era acudir a Puebla a ver el partido de futbol entre el América y el Puebla.

Gustavo, su único hermano lloró y recordó que fue un estudiante de licenciatura que buscaba una mejor vida.

Las autoridades le prometieron a Gustavo y a la familia de Deysi que los restos serán identificados en un mes.

Las 40 personas viajaban la madrugada del domingo en un autobús de Transportes Huicho, sobre la carretera Isla-Cosoleacaque, cuando éste se impactó contra la parte trasera de un trailer estacionado en el acotamiento por una falla mecánica.