Al mes quedanb varados en Puebla 500 migrantes

El sacerdote Gustavo Rodríguez Zárate, coordinador de la Pastoral de Migrantes en la Arquidiócesis de Puebla, dijo que el estado es de los puntos de paso de los migrantes que viajan por autobuses. 

Puebla

Alrededor de 500 migrantes, en su mayoría centroamericanos, se quedan estacionados en Puebla cada mes, debido a que no pueden continuar su trayecto hacia los Estados Unidos.

Los migrantes deciden realizar alguna actividad o piden alguna moneda en las calles con el objetivo de que puedan obtener recursos para seguir su paso en busca de cumplir el llamado “sueño americano”.

Así lo explicó el sacerdote, Gustavo Rodríguez Zárate, coordinador de la Pastoral de Migrantes en la Arquidiócesis de Puebla, quien resaltó que la Angelópolis es uno de los puntos de paso de los migrantes que viajan por autobuses o que llegan sobre los vagones de tren.

“Puebla es un punto de paso de migrantes pero en los últimos meses, hemos observado que muchos se están quedando. Puebla y Jalisco, en particular Guadalajara, donde vemos a migrantes que se están quedando a trabajar. Todavía no hay colonias de migrantes pero sí vemos a hondureños, salvadoreños y centroamericanos que buscan trabajo”, comentó.

En entrevista, el responsable del templo de la Asunción, ubicado en la colonia Aquiles Serdán, al poniente de la capital del estado, lugar en el que se ofrece apoyo a los migrantes para que coman, se bañen y duerman una noche, resaltó que algunas actividades que realizan están ligadas con la albañilería.

“Buscan trabajo, sobre todo como albañiles. El campo no es opción para los migrantes en Puebla porque no reciben el dinero que esperan, ellos, prefieren la talacha, ser albañiles para sacar dinero. Algunos dicen que trabajan para seguir su paso aunque otros, ya prefieren quedarse por la estabilidad que pueden tener”, comentó.

Comentó que los menores migrantes continúan pasando por Puebla, muchos de ellos, sin la compañía de un adulto, sin embargo, buscan no ser detectados para que puedan llegar a Estados Unidos.

“Sí están pasando los menores. Muchos salen de sus hogares por la violencia que se vive en Centroamérica pero como todo niño, se esconden, casi no se ven. Se esconden en las camionetas, buscan no ser vistos para que no sean secuestrados por las redes criminales y para que no sean devueltos a sus países de origen”, detalló.