Migrantes piden a la Iglesia apoyar su causa

Ciudadanos de Honduras, El Salvador y Guatemala solicitaron a la Conferencia del Episcopado Mexicano entablar un diálogo con los gobiernos para alcanzar la reforma migratoria.
Cada año 400 mil indocumentados cruzan el territorio de México para llegar a Estados Unidos.
Los indocumentados pidieron a la Iglesia apoyar las casas de migrantes. (Milenio)

Ciudad de México

Un grupo de migrantes acompañados del padre Alejandro Solalinde, se reunieron con representantes de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) a quienes les solicitaron que la Iglesia amplíe y apoye a las casas de migrantes.

Algunos de ellos expusieron la difícil situación que viven en sus países de origen lo que les obliga a migrar, así como la problemática que atraviesan en su intento por llegar a Estados Unidos y pidieron el apoyo de la Iglesia para dialogar con los gobiernos de sus naciones de origen y alcanzar la anhelada reforma migratoria con el país americano.

Eugenio Lira secretario general de la CEM recordó que los obispos de México en su reciente mensaje "POR MÉXICO ¡ACTUEMOS!", expresaron su preocupación por la dramática situación que padecen muchos migrantes, e hicieron un llamado a la sociedad a sensibilizarse.

Señaló que de muchas maneras los Episcopados de Estados Unidos, México y de varios países de América Latina desde hace mucho tiempo están llamando a los gobiernos de sus respectivas naciones a que legislen y pongan en práctica lo necesario para que a todos se les brinde una vida digna y un desarrollo integral de modo que nadie se vea obligado a migrar, y que se tenga conciencia de que la condición de migrante -aún indocumentado- no quita a la persona su dignidad y derechos humanos.

Destacó que la Iglesia no es gobierno y no puede legislar pero sí puede ayudar a tomar conciencia de la dignidad humana y los derechos de toda persona.

A la reunión asistieron también el sacerdote Pablo Pedrazzi Cosío, secretario ejecutivo de Relaciones Institucionales, recibieron al padre Alejandro Solalinde, a la hermana María Magdalena Silva Rentería a seminaristas Scalabrinianos, a laicos que trabajan por los migrantes y a personas provenientes de Honduras, El Salvador y Guatemala.