Podrían quedar libres mezcaleros de Guerrero

El presidente del Consejo Regional de la Sierra de Guerrero, Rigoberto Ramos, dijo que el 23 de septiembre podrían quedar libres los tres productores detenidos por el Ejército.

Chilpancingo

El presidente del Consejo Regional de la Sierra de Guerrero (CRESIG), Rigoberto Ramos Romero anticipó que el próximo 23 de septiembre podrían recuperar su libertad tres productores de mezcal del ejido de Zihuaquio, los que fueron detenidos por el Ejército bajo el señalamiento de que portaban armas de fuego de uso exclusivo.

A finales de julio del presente año, en la comunidad de El Ídolo, municipio de Coyuca de Catalán un grupo de militares detuvo a Franco Contreras Romero, Salvador Vejar Salamanca y Sergio Villanueva Gaona, todos ellos productores de mezcal desde temprana edad.

Todo el mes de agosto fue de diligencias por parte de su defensa y familiares, ellos tres permanecen presos en el Centro de Reinserción Social de Chilpancingo (Cereso).

Ramos Romero destacó  que ya personal de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (Coddehum) visitó al ejido de referencia, conoció las casas y las familias de los tres detenidos, con lo que comprobó que no son personas que acostumbren ni requieran del uso de armas de fuego, menos de grueso calibre.    

Para el 23 de septiembre se tiene programada una diligencia que podría ser definitiva para resolver el caso de los tres mezcaleros, ya que también se sabe de una intervención del gobierno estatal para que se valore y analice su situación.

“Esperamos que ya el 23 de septiembre el juez que tiene la causa emita un auto de libertad, pues le acercamos todos los elementos necesarios para comprobar su inocencia”, indicó.

Acosta González reconoció que la hostilidad de los militares en el ejido de Zihuaquio ya disminuyó, pues dejaron de meterse a las casas y de perseguir a los varones de los ocho pueblos que lo integran.

Hasta el momento los soldados solo se limitan a patrullar los caminos, sus campamentos se mantienen pero  ya no hay hostigamiento hacia los campesinos.

Indicó que las más de 70 fábricas de mezcal permanecen cerradas, no han vuelto a producir porque temen que la tranquilidad sea pasajera, por lo que requieren que haya un compromiso de no más agresiones.

Todavía no tienen una evaluación de lo que se ha perdido, pero recordó que en las 18 mil hectáreas de tierra que tiene la zona, cada año se producen más de 300 mil litros de mezcal, mismos que se comercializan en Michoacán, el Distrito Federal (DF) y ya se abren mercado en Estados Unidos y Canadá.