REPORTAJE | POR ANA SALAZAR

El mejor aliado por su obediencia y mordida

Naucalpan. Plan contra inseguridad

En los últimos cinco años, los criaderos de la raza pastor belga malinoi aumentaron su producción hasta 20 por ciento, pues los perros son incorporados a la policía o a hogares luego de ser adiestrados para someter a los agresores y después liberarlos.

Naucalpan

Debido a la inseguridad, corporaciones policiacas incorporaron a su mejor aliado por su obediencia y mordida, igual que las familias, que se sienten protegidas: un perro.

Su demanda es cada vez mayor debido al aumento de robos patrimoniales, aunque sus servicios y compañía representen un desembolso inicial de 30 mil pesos como mínimo.

En los últimos cinco años, los criaderos de la raza canina pastor belga malinoi aumentaron su producción hasta 20 por ciento debido a la delincuencia; familias los demandan en diferentes estados, advirtió el médico veterinario Raúl Martínez.

Esta raza es una de las cuatro variedades de pastor belga, la cual desplazó prácticamente al pastor alemán como guardia y protector de los hogares. Tiene aptitudes como guardián de rebaño, es tenaz y protector, reuniendo las cualidades necesarias para ser entrenado como perro de defensa, dotado de una inteligencia superior.

Es considerado el mejor aliado para ser incorporado a la policía y a los hogares. Su desarrollo está muy ligado al deporte, con salto de obstáculos, obediencia y un programa de mordida, es decir adiestrado para defender ante cualquier agresor.

Tiene la capacidad de percibir el ataque de personas ajenas a los miembros de la familia y a su hogar, al cual está ligado, explica el especialista en adiestramiento.

“A esta raza, el dueño le da la orden de defensa y muerde al agresor; ahí se queda con la mordida para someterlo, para luego recibir la orden de liberarlo”, agrega García.

‘Chico’, el protector

A diario, durante tres meses, invierten horas de preparación física, sobre todo en su entrenamiento para la protección de familias y entregar resultados concretos.

Fue el caso de Chico, un pastor belga malinoi que fue adiestrado como un pedido especial de un empresario de Chihuahua. “Quiero que lo adiestre como perro guardián y de defensa, con la calidad de viajar conmigo hasta de copiloto en mi automóvil”, solicitó.

Es uno de los pedidos insólitos que hemos atendido, dijo García, y agregó que los perros trabajan tres meses, uno por cada curso: básico de obediencia, avanzado en obediencia y de guardia y protección, con un costo de 5 mil pesos cada uno como mínimo.

Tiene un gasto adicional el cachorro con pedigree, calculado entre 7 y 12 mil pesos. Chico fue enviado a Chihuahua como guardia y protector de un empresario, además con la misión, por su instituto natural, de proteger su hogar y a sus moradores ante cualquier agresión de sujetos ajenos.

Este es solo un ejemplo de las medidas de autoprotección ante la inseguridad, afirma García. Chico se convirtió en un integrante destacado de esta familia residente del norte del país.

Desde antes de 2007, los caninos fueron incorporadas a las operaciones de las labores policiacas, hoy adoptadas por una gran cantidad de familias, que demanda una protección segura y confiable.

Durante su capacitación aprenden a identificar, desarmar y neutralizar a presuntos delincuentes u otras situaciones que son agresivas para las familias. Su entrenamiento se centra en rutinas de obediencia y simulacros de agresiones.

“Siempre cumplen su misión”, dice el especialista mientras observa el despliegue de los pastores belgas malinoi, en proceso de obediencia avanzada.

Significan una nueva opción de autoprotección vecinal, derivado de la percepción y la inseguridad que se registra en el país. No hay una cifra exacta de cuántos perros son adquiridos, pero la demanda creció en los últimos cinco años.

Aunque otras razas son adiestradas también, el belga es el más confiable por sus características. Son seguros y sociables cuando están en sus hogares y con sus familias, su naturaleza no es agresiva, dice.

Los animales son parte de la familia, lo que garantiza su éxito en este proceso de entrenamiento. Chico participó igual que otros, durante tres meses, para certificarse como perro de guardia y protección.

Su único pago es el afecto y la atención de la familia o una pelota de goma. Por la inseguridad, los vecinos se organizaron para contratar a vigilantes privados para autoprotegerse de los asaltos por grupos o pandillas que operan en la zona de residencia, como una medida de protección, pero nadie es más confiable que un perro leal, una mascota, pero también un protector de la familia, finaliza el especialista.