Médicos de Oaxaca emulan las protestas del magisterio

Enfermeras y empleados de 600 centros de salud y 23 hospitales llevan dos semanas en paro en demanda de mejoras al servicio.
Pacientes esperan atención en los pasillos.
Pacientes esperan atención en los pasillos. (Héctor Téllez)

Oaxaca

Los bloqueos a edificios públicos, gasolineras, marchas y cierres carreteros a los que la sección 22 tiene acostumbrados a los oaxaqueños, se convirtieron también en la ruta de los casi 12 mil médicos y enfermeras para hacerse escuchar.

El personal de salud de Oaxaca cumple dos semanas en paro y ha afectado el funcionamiento de 600 centros de salud y 23 hospitales en los 570 municipios del estado.

Demandan nuevos uniformes y el pago de 500 millones de pesos a terceros institucionales; recursos para el pago de jubilaciones, prestaciones de vivienda, además de la medicamentos y la remodelación de instalaciones.

Mario Félix Pacheco, secretario general de la sección 35 del Sntsa, admitió que sus movilizaciones emulan a las del magisterio, "porque nos atienden, pero nunca nos resuelven nada". Aunque el magisterio oaxaqueño se ha solidarizado con las protestas de los médicos, el líder sindical admite que no hay una alianza con la sección 22.

El encargado de despacho de la secretaría de Salud, Héctor González, advirtió que detrás de las protestas de los médicos y enfermeras hay intereses políticos, como el relevo en la dirigencia magisterial y el cambio de gobierno.

"No se percatan de que realmente afectan a la sociedad", señaló en entrevista.

Pese a las disputas políticas, los servicios de salud en Oaxaca distan mucho de ser los adecuados. Así quedó en evidencia con los diversos partos fortuitos que se han registrado en centros de salud del estado, como en Juchitán o Pochutla.

Por ejemplo, el hospital civil Aurelio Valdivieso, el más importante en Oaxaca, tiene apenas 240 camas y solo cuatro quirófanos. La farmacia no ha recibido abasto de los medicamentos más urgentes para una instalación de segundo nivel. No hay anestésticos y la medicina que sí hay es la que menos se utiliza.

Carlos Alberto Pérez, secretario general de la subsección 07 del Sntsa, explicó que hay un desabasto de 40 por ciento en las medicinas que son más utilizadas en el nosocomio al que llegan de todas la regiones del estado para recibir atención.

El área de tococirugía y atención prenatal se encuentra en remodelación y aunque la obra debe estar lista antes de que Gabino Cué deje el gobierno, el 30 de noviembre, las adecuaciones tienen una avance de 60 por ciento y se prevé quede terminada hasta febrero. El retraso en las obras ha provocado que no se atienda a todas las embarazadas que acuden a parto.

El cuarto piso del nosocomio también se encuentra en remodelación. Aunque ahí no hay obra iniciada porque la constructora no ha recibido dinero para iniciar, explicó el líder de la subsección 07.

En un recorrido hecho por MILENIO se constató que el área de lavandería muestra deterioro y las dos lavadoras industriales que funcionan son insuficientes para lavar más de mil kilos diarios de ropa. Las secadoras industriales tienen más de 35 años de vida útil y del motor se puede observar como arroja flamas, lo que se convierte en un riesgo latente.

Eso solo en lo que tiene que ver con los compromisos de infraestructura. El gobierno estatal acordó 67 obras prioritarias y el sindicato alerta de su posible incumplimiento ante salida de Cué.

Las exigencias de los médicos oaxaqueños, los llevaron a tomar las mismas medidas que la sección 22 que históricamente en Oaxaca bloquean por meses hasta lograr concretar sus demandas.

"Hay un camino y los compañeros en nuestro pleno estatal de delegados decidieron también implementar la misma dinámica, porque, dicen, a los maestros si les hacen caso y a nosotros no nos hacen caso. Hacemos movilizaciones y hacemos un paro y resulta que nos atienen pero nunca nos resuelven de manera puntual", señaló en entrevista el líder sindical.

Este lunes se resolverá si se mantiene el paro o permanece, luego de que el pasado jueves se llegó a un acuerdo preliminar para el pago de vales de uniformes. El sindicato pidió el dinero en efectivo, pero la autoridad consideró ilegal la entrega de los recursos en efectivo; lo hará a través de vales.