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Lunes , 24.09.2018 / 19:29 Hoy

Más peligrosa la grasa que la sal para detonar hipertensión

Este trastorno es el principal problema crónico de salud del mundo. Un asesino silencioso  que debe abordarse con nuevas reglas para mejorar el diagnóstico con la correcta medición.

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En la actualidad existen aproximadamente 25 millones de mexicanos mayores de 40 años de edad que padecen hipertensión, una cifra que no ha variado mucho desde el inicio de siglo. Las Encuestas Nacionale de Salud y Nutrición (Ensanut) 2000, 2006 y 2012, arrojan casi lo mismo: entre 25 y 30 por ciento de la población es hipertensa. Y lo peor, la mitad ni siquiera lo sabe.

El mapamundi de la Organización Mundial de la Salud (OMS), publicado a principios de este año, coincide con dicha estadística. La hipertensión es un asesino silencioso que debe abordarse con nuevas reglas, que incluyen mejorar el diagnóstico con la correcta medición de la tensión arterial y hacer algunas puntualizaciones, indicó el cardiólogo internista, José Luis Cervantes Escárcega.

Las ciudades que tienen una mayor incidencia de hipertensión son las del centro del país hacia al norte y las de menor incidencia del centro hacia el sur. Una posible explicación es que la mayor cantidad de obesidad y sobrepeso se concentra en el norte del país y también el consumo de carne.

El aumento de la tensión arterial en personas obesas obedece principalmente a la grasa que se acumula dentro del abdomen. La grasa subcutánea, es decir, las molestas llantitas, no se traduce en enfermedad; pero la grasa visceral que rodea a los órganos sí, enfatizó el médico, en entrevista con MILENIO Jalisco.

"Hoy sabemos que el tejido adiposo es un órgano endócrino que produce hormonas, una de ellas eleva al colesterol bueno, baja el colesterol malo, baja la glucosa y baja la presión; y tenemos otra, la leptina que hace todo lo contrario. Por eso es que el obeso, que presenta elevados niveles de leptina, también tiene hipertensión", detalló.

Esto explica el porqué a pesar de que desde hace cinco años (en 2011) se han quitado los saleros de las mesas de los restaurantes, pues otro factor de la hipertensión es el exceso en la ingesta de sal, no ha disminuido la incidencia de hipertensión.

"El mexicano sano no tiene trastorno del metabolismo de la sal. En cambio el afroamericano sí y más que quitar los saleros, hay que quitar las canastas de pan y la mantequilla... Las campañas no van a mejorar si no corregimos al obeso y exhortamos a la población a hacer ejercicio", apuntó Cervantes.

Lo que sí tiene el mexicano un riesgo genético derivado de la fusión del tenochca con el español, que predispone a la población de este país a la gordura, la diabetes y la hipertensión "El segundo punto es la obesidad: 70 por ciento de nuestra población tristemente está pasada de peso. Esto es un factor de riesgo de síndrome cardiometabólico y uno de sus puntos es la elevación de la presión arterial", destacó.

De acuerdo con el doctor Cervantes, la hipertensión es un asesino silencioso porque cuando se manifiesta es porque ya hizo estragos. "Recordar que ojos rojos, sangrado por la nariz y dolor de cabeza no es igual a presión arterial alta, pero el caso es que no da síntomas sino hasta que ya se ha complicado el sujeto. Y los tres órganos más vulnerables son el cerebro, el corazón y el riñón".

La prevención es el elemento clave para evitarlo. Hay ciertos grupos que obligadamente tiene que tomarse la presión arterial con frecuencia: sujetos obesos, personas sedentarias, mujeres embarazadas y quienes padecen diabetes o daño renal. Y si la tensión arterial se encuentra elevada por encima del rango normal, se debe corregir el estilo de vida. Si con eso no hay resultados está indicado el tomar medicamentos, sostuvo.

Para el tratamiento de un hipertenso hay estándares mundiales a seguir, delineados por la Joint National Committee, que esperó 14 años para que se publicara su octava versión, en 2014, con cambios sustanciales. Uno de ellos, la medición para el correcto diagnóstico de la hipertensión.

Medición

Para medir la hipertensión el paciente tiene que estar sentado, con el brazo a nivel del corazón y cuando menos con cinco minutos en reposo; no haber fumando una hora antes y debe haber ido al baño. Hay que tomar la presión en los dos brazos y dejar la lectura más alta como la lectura correcta, describió el médico.

Un elemento importante es que en el año 2000 los equipos electrónicos de medición estaban prácticamente vetados porque no tenían forma de calibración; por lo cual Grupo CitiSalud desarrolló medidores digitales para automonitoreo de la presión arterial que sí pueden ser calibrados y cumplen con los más altos estándares de precisión, pues tienen la misma equivalencia que el baumanómetro y estetoscopio convencional, con una desviación de más o menos 3 mm de mercurio (mmHg); es decir, que es tan exacto como tomarlos con los equipos tradicionales, en la comodidad del hogar.

Grupo CitiSalud arrancó la campaña permanente "Tómate la presión", con el objetivo dual de dar a conocer que los equipos electrónicos ya no están vetados y contribuir a que la población detecte cualquier problema de presión arterial y de inmediato acuda a su médico.

El doctor Cervantes resaltó que se considera un sujeto hipertenso a aquel mayor de 45 años de edad, quien en dos lecturas distintas en dos días distintos, tiene más de 140/90 mmHg.

Una vez que se hace el diagnóstico correcto, sea con baumanómetro convencional y estetoscopio o dispositivo electrónico (hoy asequible a la mano de cualquier sujeto), el siguiente paso es acudir a valoración médica. "El ejercicio y las modificaciones en sus hábitos cobran un papel importante y si el sujeto sigue con lecturas altas conllevará a tratamiento farmacológico; en especial si ya existe daño a órganos", concluyó.

Claves
Hipertensión

  • La presión arterial es una medición de la fuerza ejercida contra las paredes de las arterias, a medida que el corazón bombea sangre a su cuerpo
  • Hipertensión es el término que se utiliza para describir la presión arterial alta
  • La hipertensión arterial es un problema de salud pública, se le considera la enfermedad crónica más frecuente en la humanidad
  • En México está presente en 25 millones de los adultos
  • El 50% de sujetos hipertensos no está diagnosticado
  • De quienes se saben hipertensos, entre 10 y el 30% reciben tratamiento y el otro 70 a 90% no. Solo el 12.9% está adecuadamente tratado
  • Una presión arterial normal es cuando la presión arterial es menor a 120/80 mmHg
  • Una presión arterial alta es de 140/90 mmHg
  • A valores entre 120/80 y 140/90 se denomina prehipertensión

Fuente: Encuesta Nacional de Salud y Nutrición, 2012/Dr. José Luis Cervantes, cardiólogo internista

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