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San Gerardo, donde la educación se estanca por falta de dinero

En el poblado habitan al menos 21 familias, son más de 10 niños no van a clases porque no cuentan con una escuela ni con los recursos para trasladarse a las cercanas.
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La falta de oportunidades de superación se estancan en la tercera generación de la localidad de San Gerardo, debido a que no cuentan con una institución educativa a la que asistan, sin tener que gastar en el traslado y las familias carecen de recursos para enviar a sus niños a las escuelas de poblados cercanos.

Hace alrededor de 60 años que llegaron a vivir familias en busca de un lugar donde asentarse como Justo Macía. 

San Gerardo se localiza frente a los terrenos que funcionan como relleno sanitario de Gómez Palacio, por el camino de La Borrega-Puente La Torreña, a un kilómetro de terracería a dentro.

En la actualidad habitan alrededor de 21 familias y vecinas aseguran que son más de diez niños principalmente de los niveles de preescolar y primaria que no van a clases por la falta de dinero.

Ante esta situación, crece el temor que al igual que sus padres y sus abuelos, los niños que están ahora, no concluyan ni la educación primaria y tengan el mismo destino, trabajar en el confinamiento, o en los establos cercanos lavando vacas o en la cosecha de chile y nogal, en donde el pago es mínimo y en algunos casos, por temporadas.

Luciana Carrera de 60 años llegó a San Gerardo desde hace 40, ahí vio  crecer a sus siete hijos, ninguno concluyó el nivel básico de educación y mientras tres de ellos trabajan, ella debe cuidar a sus cinco nietos de, 6, 4, 3 y dos años de edad quienes aún no van a la escuela, pero no pierde la esperanza de que el próximo año los inscriba.

Los padres de familia tienen dos opciones de escuelas, la del Capricho “Lázaro Cárdenas”, se localiza a alrededor 1.5 kilómetros a partir del pie de carretera, ahí se toma el camión ejidal cuyo costo oscila en los 7 pesos para los menores y a partir de secundaria 8 pesos. Pero para llegar a la carretera deben caminar casi un kilómetro de terracería. 

La otra opción es la escuela del ejido La Luz, queda a una distancia de 2 kilómetros a partir de la carretera, también se toma el camión suburbano con el mismo costo y de igual forma deben caminar para tomar el transporte.

Para Luciana Carrera, en caso de que el próximo año inscriban a sus nietos uno a primero de primaria y tres a preescolar, en total debería destinar 28 pesos de ida y 28 de regreso, a esto se sumaría el pasaje de al menos un adulto que los llevara y los recogiera. En total serían 72 pesos diarios solamente para transportarse. Casi el salario mínimo.

El nieto mayor de Luciana, Hirochi Meza cuenta con 6 años y ya había entrado a la escuela, sin embargo, suspendió sus estudio, por la situación económica.

Otro de los casos es Rosa María Martínez de 26 años, vive en San Gerardo desde hace 12 años, debido a que a los 14 quedó embarazada, tuvo que concluir la secundaria en el sistema abierto. 

En la actualidad es madre soltera y tiene dos niñas de 11 y 4 años, pero como hace un mes perdió su principal fuente de ingresos, con la cosecha de chile y nogal, ahora no tiene dinero para enviar a su hija mayor a la escuela a donde no asiste desde hace una semana.

La pequeña Alondra Nahomi cursa el onceavo grado de primaria en la escuela de "La Luz" y resaltó que quisiera estudiar para ser doctora, aunque las calificaciones actualmente no son las mejores precisamente por las faltas constantes.

Rosa María, mencionó que hasta el momento no se han acercado autoridades para ofrecerles becas, o apoyo para que su hija continúe la primaria que es una de las necesidades prioritarias que actualmente tiene y ante la falta de ingresos, no puede con el gasto de la escuela porque a veces no les alcanza ni para comer.

Pero no solamente la falta de recursos afecta a las familias de esta localidad, también la falta de infraestructura vial adecuada ha ocasionado que los niños no vayan a la escuela, principalmente durante los días de lluvia, como lo dió a conocer Blanca Esthela Martínez, quien desde hace tres años regresó a San Gerardo y tiene niños de 14, 11 y 6 años.

Ella vive con su esposo quien le da el sustento, pero sin duda un gasto semanal de 400 pesos para enviar a sus hijos a la escuela, dos a primaria en el ejido La Luz y el mayor a una secundaria de Nuevo Gómez, es mucho dinero.

Mencionó que también ella ha tenido que dejar de mandar a sus hijos a la escuela, pero en este caso a consecuencia del camino, ya que cuando llueve se vuelve intransitable.

Aunque la solicitud de la pavimentación de la vialidad o inclusive “ponerle piedra”, ha sido constante por parte de los vecinos, hasta el momento las autoridades no han atendido esta problemática. 

Conforme pasa el tiempo, la desesperanza por parte de los habitantes de recibir una atención del gobierno aumenta ya sea para reparar el camino o abrir una escuela, sin embargo, no contemplan moverse de San Gerardo, pues se ha convertido en su hogar.

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