• Regístrate
Estás leyendo: A sus 94 años junta latas y botellas para poder comer
Comparte esta noticia

A sus 94 años junta latas y botellas para poder comer

HISTORIA

Manuel Cornejo es originario de Matamoros, sus hijos lo abandonaron hace años y quien cobraba su pensión de 65 y más, se robó su tarjeta y no la volvió a ver.
1 / 2
Publicidad
Publicidad

Manuel Cornejo es originario de Matamoros y a sus 94 años se dedica a juntar botellas de plástico y botes de aluminio, para poder juntar algo de dinero que le permita comer.

Originario del ejido Compuertas, diariamente recorre las comunidades vecinas, cargando un costal donde junta los botes que más tarde lleva a vender. 

Vive solo, pues a pesar de haber tenido 10 hijos, estos lo abandonaron cuando se fueron a vivir a Chihuahua y tiene años que no lo visitan. 

“Yo aquí no tengo a nadie, la gente joven pierde el amor a los viejos que tanto batallaron, principalmente las madres con sus hijos y sus hijas, ya después a ellos no les interesa , porque están jóvenes, las más buenas son las hijas, pero están lejos y no pueden venir”. 

Antes recibía el apoyo de 65 y más, el cual lo ayudaba un poco y no tenía que realizar estos trabajos, pero quien lo ayudaba a cobrar se robó su tarjeta y ya no lo volvió a ver. 

“La mujer que me ayudaba a cobrar porque yo nunca pude cobrar ese dinerito que me daban cada dos meses, me robó la tarjeta y se fue de aquí”. 

Ahora ante la falta de recursos, se ve obligado a salir todos los días desde muy temprana hora a juntar latas y botellas, sin embargo es muy poco el dinero que le dan por ellas. 

“Me voy por la orilla de las carreteras, cuando no llueve me voy amanecer por ahí por la orilla del río para ver qué encuentro”. 

Cuando era joven trabajó en Estados Unidos durante más de 20 años realizando diversos oficios, después regresó a México, donde continúa ganándose la vida como puede. 

“Ya a uno de viejo se le va dificultando, porque por un lado oye poco, ya ve poco y se cansa fácil para caminar, ya no aguanto a caminar muy lejos y a veces junto hasta Madero”. 

A veces por semana logra juntar 100 pesos con lo que compra tortillas y frijoles, sin embargo esto no siempre sucede, por lo que en ocasiones no tiene nada que comer. 

“Hay días en que no como, estoy impuesto a comer muy poco porque ya uno está viejo, pero hay gente buena también que aquí donde vivo me dan una comidita y yo también me acomido ayudándoles en las casas a escarbar tierra”. 

Apoyado con un palo de escoba que utiliza como bastón, carga sus dos costales, para luego transportarlos en una carretilla y llevar a vender sus latas, para poder tener al menos algo que comer.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.