“Yo no me mantengo de la política”: Layín

Luego de afirmar que robó, pero poquito, el ex edil dice que se trató de una broma. “El pueblo sabe que no soy ratero”.
Ramírez Villanueva, obtuvo en el 2008 el triunfo electoral a la alcaldía de este municipio abanderado por el PAN.
Ramírez Villanueva, obtuvo en el 2008 el triunfo electoral a la alcaldía de este municipio abanderado por el PAN. (Salvador Arellano)

Nayarit

Hilario Ramírez Villanueva confesó frente a una plaza llena en San Blas, Nayarit, haber robado, “pero poquito” cuando fue alcalde de 2008 a 2011 y no se arrepiente de su dicho. Al contrario, asegura que la polémica le da popularidad.

Layín, como lo conocen en San Blas, es dueño de una empacadora que exporta 30 mil toneladas de mango a Estados Unidos y Japón, presume que no es político, le gusta bromear con la gente, hacerla reír. Y decir que le dio una rasuradita al presupuesto le parece una broma que agrada a los votantes.

“Yo no le robo nada a nadie, yo no me mantengo de la política, me mantengo de mis negocios. No lo dije de mala manera, el pueblo me conoce y sabe que me gusta la vacilada y a ellos también les gusta, así siempre lo he hecho”.

El empresario es conocido por organizar fiestas masivas, contratar tráileres llenos de cerveza y bandas para amenizar sus actos de proselitismo, ahora como candidato independiente a la alcaldía arrancó su campaña con una confesión que le costó la advertencia de una auditoría a su gestión.

“Lo que estaba pensando en ese momento era cómo hacer reír al pueblo, porque al pueblo siempre hay que tenerlo contento. Nunca preparo ni un discurso para hablar, yo siempre nomás le digo al pueblo lo que miro y lo que yo siento”.

La candidata de la alianza de facto PAN-PRD, Graciela Domínguez, reconoció que lo ocurrido con Hilario merece que las autoridades correspondientes realicen una investigación ante un posible desfalco. Además dejó claro que Layín nunca fue militante de Acción Nacional y lo ocurrido con él deja mal parado al municipio.

Cuando fue alcalde bajo las siglas del PAN, Ramírez llegó una vez a la plaza principal de San Blas montando un caballo pura sangre con valor de más de medio millón de pesos, y repartiendo a los niños dinero de los fajos de billetes que cargaba en sus bolsillos.

Dice que le gustaría ser actor de una película en Hollywood y con desparpajo posa frente a la cámara con sombrero, botas y la camisa desabotonada.

Layín dice que la gente como él que conoce la problemática de su comunidad es la que mejor puede gobernar. “Todo ciudadano que tenga poder de convocatoria y seguidores puede ser servidor público y más va a poder romper el esquema. La gente del campo como yo sabemos de necesidades y podemos hacer mil veces mejor papel que un político”.

Ahora como candidato independiente asegura que quiere gobernar San Blas otra vez, porque tres años no fueron suficientes para hacer frente a las necesidades de obra pública y servicios básicos dignos para los habitantes.

Claro que me gusta la fama. No me arrepiento, porque estoy seguro de lo que dije y estoy seguro que fue un chascarrillo. El pueblo sabe que soy portador, no soy ratero.