Maestra agredida en Chiapas teme por su seguridad

Nayeli Mijangos acudió ayer a un CETIS en la capital para participar en la evaluación docente, sin embargo, maestros de la CNTE la retuvieron, le cortaron el cabello y la arrastraron para exhibirla.
Nayeli Mijangos fue retenida por maestros de la CNTE, quienes le cortaron el cabello por la fuerza.
Nayeli Mijangos fue retenida por maestros de la CNTE, quienes le cortaron el cabello por la fuerza. (Hermes Chávez)

Chiapas

Luego de ser agredida y vejada por maestros al intentar presentar un examen para ingresar al sistema educativo en Chiapas, la impotencia, indignación y miedo de Nayeli Mijangos no cesa. Al igual que otros aspirantes y docentes no identificados, teme por su integridad física mientras su futuro se ve amenazado ante la violencia de los integrantes de la CNTE chiapaneca.

La joven egresada de la carrera de Ciencias de la Comunicación se presentó el pasado sábado al Centro de Estudios Tecnológicos Industrial y Servicios (CETIS) número 138, ubicado en el Libramiento norte oriente sin número de la colonia Paso Limón, en Tuxtla Gutiérrez, capital de Chiapas.

Sin embargo, el plantel donde se efectuaría el examen ya se encontraba custodiado por decenas de maestros, quienes no sólo le impidieron el paso, sino que la acusaron de “pertenecer al sistema”. Repentinamente se vio rodeada por más de 70 personas.

El miedo se apoderó de la aspirante al verse atajada por cinco sujetos, quienes portaban tijeras con las que le cortaron parte del cabello ante los gritos airados del grupo de sindicalizados quienes amenazaban con retenerla.

Simultáneamente le arrebataron la ficha del examen y otros documentos, entre ellos la copia de su credencial de elector, donde su domicilio particular se encuentra registrado.

En un breve momento en que la soltaron, Nayeli intentó escapar, sin embargo volvió a ser sometida bajo el argumento de que el corte “aún no era suficiente”, recortando aún más su cabello.

“Como no me violaron, como no me mataron, dicen que sólo fue un corte de cabello”


Violentando sus derechos y su dignidad humana, fue arrastrada por los maestros, exhibiéndola, tomándole fotografías y videos que fueron difundidos en redes sociales.

A escasos metros del lugar donde la comunicóloga era agraviada, dos patrullas se encontraban estacionadas. Sus tripulantes sólo contemplaban la escena y, según menciona la agraviada, también registraban el atentado con sus teléfonos celulares, aunque esto fue negado por los uniformados.

Finalmente los agresores soltaron a la joven, no obstante, fue perseguida por otro maestro quien le gritaba “te voy a dar un besito, mamacita” ante las risas y burlas del resto de docentes. El acoso del sujeto continuó hasta que logró salir del cerco que mantenían los manifestantes.


Continúa el miedo

No obstante, el calvario de Nayeli continió. Tras la agresión decidió presentar su denuncia ante la Fiscalía Especializada en Protección a los Derechos de las Mujeres, sin embargo, durante y después del trayecto asegura que sujetos desconocidos la siguieron y tomaron fotografías.

El hacer uso de su derecho a denunciar significa para Nayeli más inquietud que seguridad, debido a que conocedora de la violencia con que actúan los maestros sindicalizados y el hecho de que sepan donde vive, sabe que la petición de justicia podría traerle consecuencias.

La asignación de una patrulla para su seguridad frente a su vivienda y la atención psicológica brindada por la Procuraduría chiapaneca no es suficiente, precisa la afectada, pues las autoridades han dejado entrever que no habrá justicia. “Como no me violaron, como no me mataron, dicen que sólo fue un corte de cabello”.

Nayeli describe los momentos de terror que vivió como un acto aberrante perpetrado por quienes tienen el encargo de educar a la infancia chiapaneca, quienes deberían ser ejemplo de civilidad.

Al igual que a la joven comunicóloga, otros aspirantes a ingresar al magisterio y maestros del sistema educativo chiapaneco dispuestos a presentar el examen de promoción han sido violentados de igual manera.

Rubyxilda Moreno Velasco fue otra de las víctimas de los sindicalizados el mismo día en que Nayeli fue violentada por la turba de docentes, sin embargo, ante la falta de confianza a las autoridades las denuncias no llegan ante el Ministerio Público.

La agraviada lanzó un llamado a las autoridades para que los hechos no queden impunes, aunque es consciente de que ha tomado un camino difícil, pues entre los condicionamientos de los maestros al gobierno estatal para levantar los paros de labores es la eliminación de las averiguaciones previas en su contra, lo que hasta el momento se ha cumplido.