Dicen no madereros a pago de cuota reclamado por dos grupos del crimen

El dirigente de la Canaco local dijo que los empresarios piden el auxilio de la Policía Federal y del Ejército mexicano porque les quieren cobrar 25 mil pesos mensuales por derecho de piso.

Chilpancingo

Empresarios de la madera en Chilpancingo denunciaron que el crimen organizado reclama el pago de 25 mil pesos mensuales por el derecho de piso, advierten que no entregarán su dinero y piden el auxilio de la Policía Federal y del Ejército mexicano.

En conferencia de prensa, el profesor Pioquinto Damián Huato, dirigente de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) en la capital de Guerrero, dio a conocer una denuncia hecha por los empresarios de la madera de la ciudad.

"Les quieren cobrar 25 mil pesos por cada uno, ellos son más de 20 y son dos grupos de la delincuencia organizada y por separado reclaman esas cantidades que resultan exorbitantes", dijo el profesor.

Aunque los madereros estuvieron en la conferencia, desarrollada en la casa particular de Damián Huato no se animaron a declarar, dejaron la encomienda en manos del dirigente de la Canaco, entre otras cosas porque cuenta con protección policíaca otorgada por el gobierno estatal.

A través de él, los madereros enviaron un mensaje a los dos grupos del crimen que reclaman el pago de piso: "Nosotros no estamos dispuestos a soportar ningún secuestro más, ni extorsiones ni el pago de ningún derecho de piso".

Explicó que los empresarios pagan los impuestos que reclama en forma legal el municipio, estado y la federación, por eso no están dispuestos a cubrir ningún tipo de extorsión.

Lo acompañó el ex dirigente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) Víctor Martínez Toledo, entre otros líderes que se dijeron hartos de permanecer sometidos ante la delincuencia.

"La verdad es que ya nos cansamos del sometimiento ante los delincuentes, pero también de la indolencia del gobierno, por eso decimos que deben actuar, como ya lo han hecho en otras ocasiones", destacó.

Advirtió que si se consuma el cobro de piso contra los madereros, los miembros del crimen van a extender su ámbito de acción hacia otras áreas de la actividad productiva.

Antes de que la federación y el estado asumieran el control de Chilpancingo, dijeron que la delincuencia ya había seccionado la ciudad en giros, por calles y se tenía la capital de Guerrero en una asfixia económica.

La intervención de la PF, la fuerza militar y de la Policía del estado detuvo el fenómeno, pero ahora pretenden regresar.

El dirigente empresarial señaló que el último secuestro cometido en la ciudad fue el del hotelero Rigoberto Payán Mejía, quien fue liberado por la Policía Ministerial y tres de sus captores detenidos, lo que abrió en la ciudad una etapa de tranquilidad.

Hoy que la extorsión pretende regresar atacando a los dueños de aserraderos, los integrantes del sector productivo ratificaron su negativa.

De acuerdo a la información proporcionada a los madereros, quienes pretenden el cobro de piso son Los Rojos y Guerreros Unidos, aunque sostiene que en realidad se trata de remanentes de dichos grupos, puesto que en la ciudad la PF y los militares casi los han desmantelado.

No descartó la posibilidad de presentar una denuncia ministerial, pero solicitó que haya medidas preventivas por parte de los cuerpos de seguridad.