Buscan regresar al lobo mexicano a su hábitat

Autoridades de Sonora afirman que ha sido difícil liberar lobos debido a que la gente los envenena porque los considera “malos”.
La reintroducción mexicana –que lleva más de 15 años realizándose– ha sido, con todo y la problemática que enfrenta, más exitosa que la de Estados Unidos, pues los lobos liberados en territorio nacional han sobrevivido más tiempo.
La reintroducción mexicana –que lleva más de 15 años realizándose– ha sido, con todo y la problemática que enfrenta, más exitosa que la de Estados Unidos, pues los lobos liberados en territorio nacional han sobrevivido más tiempo. (lobomexicano.org)

Hermosillo

Autoridades y grupos civiles de Sonora han tratado de reintroducir poblaciones del lobo mexicano en la entidad, el cual durante años fue diezmado debido al supuesto riesgo hacia la actividad ganadera, indicaron.

El director de Conservación de la agrupación Naturalia, Gerardo Carreón, expuso que la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) ha encabezado proyectos de este tipo en territorio sonorense.

Aunque en la región esos esfuerzos no han tenido éxito, acotó, "aquí en Sonora no se han establecido los individuos del lobo mexicano nuevamente desde el 2011, cuando fueron liberados cinco lobos y la mayoría fueron envenenados".

Esos ejemplares de la especie Canis lupus baileyi antes de morir o desaparecer hicieron un recorrido desde la sierra San Luis en Agua Prieta, Sonora, hasta Cuauhtémoc, Chihuahua, donde marcaron con orina su territorio.

A fines de 2013 y principios de 2014, otro par de lobos liberados en Chihuahua, siguieron esta trayectoria entre ambas entidades, "lo que creemos es que han seguido ese camino que marcaron los primeros lobos y se han estado moviendo, expresó.

Estimó que el gobierno mexicano y los grupos ambientalistas realizan un gran esfuerzo para reintroducir esta especie, pero será difícil debido a la desinformación existente en la comunidad, que señala a este animal como el malo, "incluso hasta en situaciones como el cuento de la Caperucita".

Asumió que no existe razón para que ganaderos de Sonora y Chihuahua teman por la liberación de individuos de esta especie canina, pues no existe registro de que los ejemplares reintroducidos ataquen ganado, sino que se alimentan de sus presas naturales, como son pequeños mamíferos.

Actualmente, existen en cautiverio, algunos de ellos en criaderos especializados, en México y Estados Unidos, sólo unos 300 individuos del lobo mexicano, "son los últimos, si se mueren se acaba esa especie", advirtió.

Carreón indicó que la reintroducción mexicana –que lleva más de 15 años realizándose– ha sido, con todo y la problemática que enfrenta, más exitosa que la de Estados Unidos, pues los lobos liberados en territorio nacional han sobrevivido más tiempo.

Un documento sobre el proyecto, elaborado por personal de la Conanp, indica que en octubre de 2011 fueron liberados dos machos y tres hembras en la sierra San Luis en Agua Prieta, Sonora, los cuales fueron criados en La Mesa, Nuevo León.

Cuatro de los cinco lobos murieron envenenados antes de dos meses, pues el dictamen oficial de la muerte fue "intoxicación compatible con venenos anticoagulantes", según Oscar Ramírez Flores, director de Especies Prioritarias para la Conservación de la Conanp.

Agrega que la hembra sobreviente inició un largo camino hacia el sur y el este por la Sierra Madre Occidental, pero en mayo de 2012 se perdió el contacto con la señal enviada por el collarín que portaba.

Los habitantes de la región aseguran que han visto o escuchado a un lobo cerca de los ranchos, pero no se puede asegurar que sea la hembra perdida, la cual oficialmente se encuentra en calidad de desaparecida, cita el estudio.

Antes de que se perdiera contacto con la hembra fue liberado otro macho con la esperanza de que se encontrara con la hembra, pero el collar de este macho se encontró tirado, lo que indica que está desaparecido o muerto, según los archivos de la Conanp.

Carreón afirmó que los gobiernos de ambos países y los grupos ambientalistas y animalistas están interesados en regresar a esta especie a su entorno natural, por lo que continuarán las liberaciones en varias zonas.

De hecho, los científicos interesados en este proyecto consideran que se ha aprendido de los intentos fallidos, y esta información se utilizará para buscar mejores resultados en el futuro.