Hay legalidad en Chiapas pese a paro magisterial: secretario de Gobierno

Eduardo Ramírez Aguilar aseguró que el impacto en la entidad por las protestas ha sido mínimo ya los maestros continúan impartiendo clases de forma rotativa para no acumular tres faltas.

Chiapas

Aunque incómoda, la movilización magisterial en Chiapas, que este jueves cumple el noveno día consecutivo, no atenta contra la paz ni seguridad, manteniéndose dentro del marco legal, afirmó el secretario de Gobierno, Eduardo Ramírez Aguilar.

Este jueves decenas de maestros tomaron las instalaciones de la Subsecretaría de Educación Federalizada como parte de las protestas que han venido realizando desde el pasado miércoles, con algunas agresiones verbales contra algunos ciudadanos y periodistas sin que la tensión llegue a mayores consecuencias.

En ese sentido, Ramírez Aguilar precisó que salvo algunos hechos aislados de exaltación, el magisterio en paro se ha mostrado respetuoso con la sociedad y no ha incurrido en actos vandálicos como en otras ciudades del país.

Respecto a la toma de casetas de cobro en la autopista Tuxtla Gutiérrez-San Cristóbal de las Casas, el funcionario dijo que corresponde a los concesionarios de éstas actuar en consecuencia. Incluso a los automovilistas les ha beneficiado debido a que los paristas sólo cobran 20 pesos por vehículo y la circulación continúa fluyendo.

El encargado de la política interna de Chiapas también consideró que el movimiento ya es obsoleto tras la aprobación de la reforma educativa y sus leyes secundarias por la Cámara Alta.

Una vez publicada en el Diario Oficial de la Federación, a los maestros queda el recurso del amparo, que se dirimirá en las instancias correspondientes.

Además se tiene previsto que en breve el gobierno federal y la Secretaría de Gobernación lleguen a acuerdos importantes que coadyuvarán al desvanecimiento del paro de maestros.

En cuanto a Chiapas, Ramírez Aguilar sostuvo que el impacto de la suspensión de clases ha sido mínimo, debido a que más del 95 por ciento de maestros continúa dando clases aún de forma rotativa para no acumular las tres faltas consecutivas que los llevaría a la pérdida del empleo.

El secretario de Gobierno destacó que la reforma educativa era urgente para el país tras la parálisis legislativa que inició desde el gobierno del ex presidente Ernesto Zedillo hasta Felipe Calderón en el sexenio pasado.

“Por supuesto que tiene un costo político, pero es urgente para el país”, precisó al considerar que dicha parálisis condujo al país a la desaceleración económica que se vive actualmente al no tener leyes acordes para enfrentarse a los retos del mundo globalizado.

Aunque los resultados de las reformas estructurales no se verán a corto plazo, dejarán una base más sólida para el desarrollo del país, no obstante, en años futuros también serán obsoletas por lo que habrá de adecuarlas a los nuevos tiempos, consideró.