Denuncian presiones de la delincuencia en obras de casas en Chilpancingo

El titular de Sadatu dijo que en todos los casos reciben la protección del estado. El funcionario indicó que los principales registros que hay sobre extorsiones contra empresas se ubican en la ...
El titular de la Secretaría de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano, Jorge Carlos Ramírez Marín en Chilpancingo.
El titular de la Secretaría de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano, Jorge Carlos Ramírez Marín en Chilpancingo. (Rogelio Agustín Esteban)

Chilpancingo

El titular de la Secretaría de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano (Sedatu), Jorge Carlos Ramírez Marín reconoció que en el proceso de construcción de más de casi 11 mil viviendas para damnificados por la tormenta tropical 'Manuel' se han registrado actos de presión por parte de la delincuencia; intentos de extorsión que no han frenado los trabajos de las constructoras.

En Chilpancingo, el titular de Sedatu mencionó que son varios los incidentes que se han registrado en el proceso de reconstrucción de las viviendas que los fenómenos naturales dañaron en septiembre de 2013.

Explicó que las acciones también alcanzan a las familias que perdieron sus viviendas a consecuencia de sismos, sobre todo los que se documentan de agosto del año pasado.

Entre los incidentes que reconoce está el relacionado con el aspecto legal.

En el caso de Chilpancingo, en donde se van a construir más de mil viviendas para los afectados por el río Huacapa y la presa del Cerrito Rico, hay un posesionario que asegura tener acreditada la propiedad de dos hectáreas del predio que la dependencia compró para reubicar a los afectados.

En ese caso ya intervino el departamento jurídico de Sedatu.

Luego comentó que también hay acciones de presión hacia los urbanizadores pero no se animó a señalar directamente si se trata de crimen organizado.

Dijo que en los casos que se reportaron, de inmediato se recibió la protección correspondiente por parte del gobierno estatal.

Por la ubicación que tiene en el lado sur de la ciudad, Ramírez Marín mencionó que el predio utilizado para la reubicación de por lo menos mil familias, ya es conocido como El Mirador.

Sostuvo que las presiones de la delincuencia en ningún caso han detenido la construcción de las viviendas, pues inmediatamente se solicitó el apoyo del gobierno estatal y los municipios.

No aportó datos concretos, pero mencionó que algunos casos ya están expuestos ante la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) y la Procuraduría General de la República (PGR).

"Yo no preciso quienes son los causantes de las amenazas, solamente indicó que son presiones; intentos de extorsión y algunas agresiones al personal que se encontraba trabajando".

Pero reiteró que en todos los casos hay una intervención directa de la autoridad.

Admitió que la presencia de delincuentes cerca de las obras inhibe los trabajos, aunque sostiene que en muy poca proporción.

El funcionario solamente admitió que los principales registros que se tienen sobre actos de extorsión contra las empresas se focalizan en la Tierra Caliente.

En dicha zona opera desde hace varios años la Familia Michoacana (FM).

En Chilpancingo hubo una situación en lo que ahora se conoce como El Mirador, pero esta se reportó a las corporaciones policíacas y aunque no de manera permanente, ahora se tiene una vigilancia intermitente en el área para generar confianza entre los desarrolladores.

El titular de Sedatu mencionó que en Guerrero se van a construir casi 11 mil viviendas, en ese proceso se involucran más de 5 mil familias que se van a reubicar porque actualmente habitan zonas de alto riesgo, lugares en donde no tienen permiso de las autoridades y que ocupan de manera irregular.

Bajo dicha circunstancia, manifestó que son más de 30 mil personas las que dentro de poco tendrán una casa segura, estarán amparados por un título de propiedad y podrán retomar sus proyectos de vida.

La inversión global en materia de vivienda a cargo de Sedatu alcanza los tres mil millones de pesos, de ahí el interés de la delincuencia por tratar de obtener ganancia de manera ilícita.