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Domingo , 27.05.2018 / 09:16 Hoy

“La gente valora el trabajo que les he enseñado a mis hijos”

Antonio Castañeda, fundador de los buzos Castañeda, custodia el pasado en un bazar de antigüedades en Lerdo, conocido en la región como un personaje heroico.

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Lilia Ovalle

Entre curiosidades y objetos de gran valor, Antonio Castañeda Castañeda, fundador de los buzos Castañeda, se empeña en preservar la historia a través de la apertura de un pequeño bazar en la zona centro de Lerdo.

Ubicado sobre la calle Hidalgo, a poca distancia de la parroquia que le rinde homenaje al Sagrado Corazón de Jesús, el local resguarda desde máquinas de coser, metates, cámara fotográficas de bolsillo y gran formato, hasta rollos para pianolas que datan de la primera mitad del siglo antepasado.

Altamente conocido en la región como un personaje heroico, allí Antonio Castañeda preserva fragmentos de la historia local y universal a través de objetos de uso cotidiano en su contexto, sean estos chuzos, teléfonos de disco, mimeógrafos, lámparas de aceite, sartenes de acero, estufas de petróleo, discos de acetato, radios y otras máquinas y artesanías.[OBJECT]

"Yo creo que esto se debe preservar y por eso invité a la señora Yeye Romo, quien me dijo que estaba interesada en poner un museo", precisó.

De semblante sereno y el cabello entrecano, a don Antonio su complexión, pese a utilizar bastón, lo revela como un hombre atlético que durante su vida se dedicó a servir.

Primero a través de la Cruz Roja, donde fue camillero y paramédico y después como buzo rescatista que fundó la primera organización en su tipo en la Comarca Lagunera: Los buzos Castañeda.

"Mucha gente me aprecia y ha sabido valorar el trabajo que les he enseñado a mis hijos porque yo fui el primer buzo, en la década de los setenta dos camiones se accidentaron en La Curva del Japonés y de 12 ahogados me tocó sacar nueve de un camión yo sólo porque fui ambulante de la Cruz Roja de Gómez Palacio de 1960 a 1975, ahí hacía de todo, desde chofer hasta comandante".

"También fui el primer comandante de Las Regatas hace 52 años. Mis hijos son de los buzos Castañeda, pero yo los hice, yo soy el buzo Castañeda", compartió sonriente el padre de Armando, José Alfredo y Jesús, quienes siguieron sus pasos y que ahora le enseñan a sus nietos las prácticas de rescate.

Apasionado, refiere que una de sus aficiones fue el coleccionar pedazos de historia que hoy concentra su bazar, espacio que peligra ante la falta de visitantes y estímulos oficiales pese a su giro. Pero su entusiasmo por la lectura lo ha llevado de manera paralela a querer preservar objetos que concentren tradición, funcionalidad y belleza.

"Hay veces que vienen personas y dicen que aquí hay puro 'mugrero' pero luego cambian de opinión y se les oye decir: '¡Esto sí está bueno, me gusta!'. A mí me encantan los libros y más aún los de historia universal porque te transportan a donde quieras. Con ellos puedes estudiar, aprender, viajar en pensamiento. Y mis libros tienen olor a historia".

Dicho esto ahondó en el tema. Él le vendió una edición de La Santa Biblia a José Zarzar, que data de 1750. Otros clientes compraron ejemplares con fechas de 1800.

En su bazar ha tenido ejemplares que refieren la fundación de Ciudad Lerdo desde 1558 a 1910, donde leyó que en la región en tiempos remotos se localizaba el Mar de Tetis, de ahí la denominación de origen de la Comarca Lagunera, pues la zona literal, era una laguna de agua dulce.

Este hombre vive en el mismo bazar rodeado de monedas, caracoles, herramientas diversas, calendarios viejos con motivos religiosos y mármoles con impresiones de animales marinos que vivieron en la Laguna.

También se rodea de fotografías familiares e instantáneas del general Pancho Villa, de joyería y enseres de plata, así como maletas y adornos de latón hechos en la India.[OBJECT]

"Mi madre me enseñó a servir. Yo me entretengo aquí. Pero antes fue la idea de ayudar a los otros lo que me movió. Aprecio los objetos como estos rollos de pianola con más de 150 años, son de 1836 y su valor era, dicen en la etiqueta de un peso o 1.25", acotó sonriente.

En el espacio dedicado a los radios antiguos, don Antonio Castañeda reiteró la invitación que le hizo a la señora Yeye Romo: "Sí he pensado en un museo, por eso invité a la señora Yeye Romo a que venga a ver porque a mí me da lástima pensar que muchas cosas se pueden perder. Yo me siento muy grande y en cualquier rato puedo faltar y muchas cosas se pueden ir a la basura".

Generoso, el patriarca de los buzos Castañeda dijo que de las curiosidades a los objetos considerados como excentricidades, la historia de los hombres y las mujeres se deja entrever y que muchas de sus pertenencias jamás han sido vistas por las nuevas generaciones.

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