De intendente a directora de escuela en la Sierra Norte de Puebla

En 1994, Teresa Álvarez García comenzó a estudiar durante las vacaciones de verano y luego de seis años logró el título de docente de telesecundaria.

Puebla

Los sueños pueden alcanzarse solo si cada día se trabaja en ellos y se estudia para ser mejores personas, explica Teresa Álvarez García, quien ingresó hace más de 23 años como personal de apoyo del sistema educativo poblano en el área de limpieza y tras años de estudio, se convirtió en docente y más tarde en directora de la telesecundaria Telpochcalli, ubicada en la Sierra Norte de Puebla.

A más de una hora distancia caminando desde la cabecera municipal, Cuetzalan, sin señal de telefonía celular y entre caminos de terracería, se encuentra la localidad Ayotzinapan donde habitan pobladores de habla náhuatl y donde se construyó la telesecundaria hace 12 años.

Hace más de 23 años, Álvarez García, originaria del Estado de México, se tuvo que trasladar a Cuetzalan, Puebla por razones de trabajo de su esposo. Actualmente, la docente ya se siente poblana y mantiene el entusiasmo de apoyar a la comunidad con personas de habla indígena.

Con el objetivo de llevar recursos a su hogar, Teresa comenzó a trabajar en la telesecundaria Tetsijtsilin, en la localidad de San Miguel Tzinacapan, también en el municipio de Cuetzalan del Progreso, como personal de intendencia, a media hora de su actual escuela.


Sus inicios como personal de apoyo

En 1994, Álvarez García comenzó a estudiar durante las vacaciones de verano y luego de seis años logró el título de docente de telesecundaria. Para cumplir sus sueños, durante las vacaciones dejaba a su hijo y su esposo y se trasladaba a la capital del estado, a más de cuatro horas, para estudiar y convertirse en maestra.

“Estuve como personal de apoyo, fui subiendo. Comencé en la escuela telesecundaria Tetsijtsilin, de la comunidad de San Miguel Tzinacapan. Comencé limpiando, hacía el aseo. Me tocaba abrir la escuela en las mañanas y cerrarla. Quería ser docente y conté con el apoyo de los profesores. Durante seis años estudie los veranos para hacer un cambio de plaza y ahora estoy frente a grupo y soy la directora de la escuela”, comentó en entrevista.

Emocionada, Teresa Álvarez García recordó que después de casarse, decidió continuar sus estudios para convertirse en docente.

“Sacrificando un poquito de ambas partes, se puede lograr todo. Con mucho interés y con mucha dedicación, se puede alcanzar la meta. Mi familia siempre me apoyo, mi hijo también me apoyo, ya tiene 20 años. Es una experiencia muy bonita y le pude dar estudios”, comentó.


Ser maestra y directora

Por las mañanas, Teresa Álvarez García atiende el grupo de tercero de la telesecundaria; mientras que por las tardes, se dedica a realizar los trámites administrativos de la dirección y acude, en algunas ocasiones, acude a la cabecera municipal en Cuetzalan para cumplir con los diferentes requisitos propios de su cargo.

“Dedico las tardes para la dirección. Trabajo por las mañanas como docente y ya en la tarde cumplo con las labores de la dirección. A veces es difícil porque normalmente, los trabajos administrativos se realizan en tiempo extra, se dedica más tiempo al trabajo pero vale la pena”, comentó Álvarez García.

Actualmente, la docente y su familia vive a unos minutos de su escuela, lo cual, le brinda facilidades para cumplir con su deber al frente de las aulas y acudir a la Supervisión Escolar.

Resaltó que la enseñanza en los tres grados de secundaria no es sencilla por el propio crecimiento de los estudiantes, sin embargo, existe colaboración de los propios alumnos.

“En tercero ya están más maduros, entonces, eso es otra ventaja que tenemos con los jóvenes”

Resaltó que como directora, trabaja con los padres de familia para continuar con la construcción de la escuela y para pagar servicios como la energía eléctrica.

De los 15 planteles de la región de Cuetzalan, la telesecundaria Telpochcalli es la de más reciente creación y enfrenta diferentes problemas como necesidad de salones e insumos de papelería.

“Iniciamos en el año 2003, entonces, desde ese año para acá, ya tenemos un recorrido. No me tocó fundar la escuela pero sí me tocó construir la escuela. Es muy padre estar desde que se colocó la primera piedra y seguir aquí. Es algo muy bonito, muy agradable. Eso me llena mucho de satisfacción. Actualmente, cuando iniciamos, la telesecundaria tenía 36 alumnos y ahora tenemos 91 alumnos. Tenemos 91 alumnos distribuidos en los tres grados. En la escuela casi están 50, 50 por ciento entre hombres y mujeres. Hay cuatro mujeres más que hombres”, comentó.


Necesitamos dos aulas más

La directora de la telesecundaria Telpochcalli, ubicada en la Sierra Norte de Puebla, comentó que la escuela necesita, al menos dos aulas más, para atender de una mejor manera a los estudiantes.

“Nos urgen dos aulas. Los padres de familia están dispuestos a colaborar pero no hay muchos recursos. La mayoría de la población se dedica al campo y la economía de las familias es muy reducida. Nos cuesta un poquito de trabajo seguir con las etapas de construcción de la escuela pero lo hacemos con mucho gusto. Tenemos luz, tenemos agua, tenemos un drenaje que no es propio para la escuela, pero en eso estamos, trabajando. La luz eléctrica la tomamos de muy lejos y quisiéramos que nos regalaran otros postes y no tuvieras conflictos con las desconexiones”, comentó.

La escuela telesecundaria cuenta con seis computadoras, las cuales, son alternadas para que sean ocupadas por los estudiantes y se pueda cumplir con el programa educativo relacionado con las tecnologías de información.

“Tenemos seis computadoras. Ahí la llevamos, enseñamos a los jóvenes a que comiencen a acercarse a la computación. Es muy importante la computación porque cuando egresan, la mayoría se va a estudiar al bachillerato de San Miguel Tzinacapan, otros se van a bachilleratos de Cuetzalan y otros optan por ingresar a la Preparatoria de la Universidad Autónoma de Puebla (UAP). Algunos de nuestros alumnos, ya han sido aceptados en la UAP”, comentó.

El cariño de los alumnos, el mejor regalo para un docente

Ante el Día del Maestro que se celebrará el próximo viernes 15 de mayo, la maestra, directora, madre y esposa, asegura que el mejor regalo para un docente es el cariño y agradecimiento de los estudiantes.

“Yo creo que el cariño de los estudiantes, el reconocimiento que nos hacen cuando pasa el tiempo, es el mejor regalo. Ellos son más que alumnos, son como nuestros hijos, son parte de nuestra familia. Los consideramos como un núcleo familiar que existe en la escuela. Aquí, hemos creado un núcleo que provoca que los estudiantes te cuenten sus problemas, a veces te piden un consejo. Te consideran más que un maestro, eso es algo muy bonito”, comentó.