Arribará el viernes a San Diego segundo grupo de migrantes detenidos en Texas

El representante de la Patrulla Fronteriza en esa ciudad, Gabriel Pacheco, dijo que cada tercer habrá nuevos viajes, aunque dijo no saber cuántos traslados se harán en total.

San Diego

El viernes arribará a la estación migratoria de San Ysidro, California el segundo grupo de migrantes que se encuentran en Texas, confirmó el representante de la Patrulla Fronteriza en esa ciudad, Gabriel Pacheco.

Anunció que cada tercer día llegarán nuevos viajes, aunque dijo no saber cuántos traslados se harán en total.

Pacheco recordó que las estaciones de la Patrulla Fronteriza, únicamente tienen capacidad para retener personas en un corto plazo.

"Tenemos la capacidad, pero si hay algún problema la gente podría pasar más tiempo; estos lugares no están hechos para detenciones largas, no tenemos
instalaciones para dar comida, que se bañen o laven su ropa, tenemos lo suficiente para alimentarlos, darles agua y después están por su cuenta".

El traslado de varios grupos de inmigrantes a San Diego, inició esta semana como una estrategia del gobierno de Estados Unidos para enfrentar la alta afluencia de indocumentados en estaciones de la Patrulla Fronteriza en Texas.

Grupos antiinmigrantes en Murrieta, California impidieron que tres camiones con 140 indocumentados centroamericanos llegaran a esa ciudad al cerrar el acceso, ante la nula respuesta por parte de la policía local por quitarlos del camino.

La presión fue tal que autoridades federales trasladaron a familias de inmigrantes a la estación en San Ysidro, donde serán procesadas y algunas de ellas, puestas en libertad, aunque tendrían que regresar en un lapso de 15 días.

La llegada de inmigrantes ha generado diferentes reacciones en California.

Algunas personas como Lorena Mazones, residente de Murrieta, dicen estar hartos de la inmigración ilegal ya que considera que vienen a tomar beneficios "que no les corresponden".

"Cuando vienen de ilegales, y toman empleos, que no hacen la lucha de aprender a hablar inglés, que el público americano paga por sus programas de asistencia, ese es el fallo".

Otras voces en contra, se oponen a la llegada de indocumentados, argumentando "problemas de seguridad y salud pública", en sus comunidades.

Por otro lado, Lucy Cebrera, vecina de Murrieta, California dijo apoyar a inmigrantes que como ella, han llegado a Estados Unidos en busca de un futuro mejor.

"Nosotros no somos gente de violencia, nosotros solo queremos venir a trabajar y mejorar nuestra vida, como yo que en algún momento vine hace 40 años, me metí a la escuela, triunfé y hoy soy intérprete de la corte, eso no es malo, estamos mejorando".

La residente de Murrieta, enfatizó que no tiene ningún problema con que éstos lleguen a su comunidad. Claro que no tengo problema con que vengan, ienvenidos y hay que apoyarlos siempre", dijo.

El gobierno federal busca acomodar a miles de inmigrantes que han sido detenidos en Texas, principalmente centroamericanos que han llegado huyendo  de la violencia que aqueja sus países de origen.

En lo que va del año fiscal, en dicho estado se han arrestado a más de 100 mil indocumentados, más de la mitad de ellos, menores no acompañados.

La situación fue catalogada por el presidente Barack Obama como "una crisis humanitaria", y derivó en que éste, determinara actuar por su cuenta en el tema migratorio.

El activista Enrique Morones, director de Ángeles de la Frontera dijo tener confianza en que este hecho, derivará en una reforma de inmigración.

"Este momento con los niños, puede ser nuestro momento para reforma de inmigración, tenemos que tratarlos de un modo digno y humano y es lo que estamos pidiendo".