Viven angustia y desabasto tras el paso de 'Odila'

Habitantes de Los Cabos han tenido que organizarse para vigilar sus colonias ante la falta de seguridad y los saqueos que se han registrado; no tienen alimentos, ni agua, ni luz.

Ciudad de México

La rapiña, los saqueos y la inseguridad obligaron a los habitantes de las zonas afectadas por 'Odila' a formar grupos de 'autodefensa' para mantener a raya a los vándalos.

Habitantes de Cabo San Lucas y San José del Cabo, narraron a Milenio Digital la angustia en la que viven sin luz, comida, teléfono, ni vigilancia.

Raúl Godin tiene un negocio de distribución de agua. El martes una muchedumbre intentó abrir el local, pero sus trabajadores, que viven muy cerca, lograron evitar que lo saquearan.

"El martes por la noche intentaron romper los candados, sin embargo, gracias a que mis trabajadores estaban en el lugar, lograron ahuyentar a los ladrones, además, ellos viven en la misma colonia donde está el negocio entonces se han dedicado a cuidar nuestro patrimonio", señaló.

Dijo que para evitar un saqueo o daños a su negocio está en pláticas con la Cruz Roja y Protección Civil para distribuir el agua que tiene almacenada.

"Ahorita estamos en pláticas con las autoridades para evitar un saqueo. Hoy vivimos una descomposición de la sociedad porque la gente sacó lo peor que tiene. Hemos escuchado historias horrorosas. Y lo que yo sí vi fue cómo la gente empezó un saqueo en tiendas y en casas", mencionó.

Recordó que desde que comenzó la contingencia por 'Odila' se quedaron sin seguridad en la colonia donde viven, por lo cual, se organizó con sus vecinos para evitar el robo en la zona.

"Nosotros nos organizamos para hacer rondines en las noches. Ayer en la tarde, en plena reunión de vecinos, pasó una camioneta con varias personas que aunque nosotros no los queremos identificar como tal, tenían una cara de maleantes que uno de los vecinos le preguntó que qué hacía por la zona, uno de ellos le respondió que nada, pero te queda la incertidumbre, eso es lo que nos preocupa", indicó.

Ante esta situación, acudieron al Centro de Convenciones del municipio, donde se concentran las fuerzas federales; ahí, uno de los comandantes les ofreció el apoyo si ellos ponían el vehículo.

"Fuimos y hablamos con el comandante en jefe porque los uniformados están haciendo las guardias a pie, pero a nosotros no nos funciona porque estamos hablando que son más de mil casas. Por ello, otro de los vecinos prestó su pick up y hoy por la madrugada me tocó verlos", expresó.

Ahorita, lamentó, estamos dedicando nuestro tiempo más en cuidar nuestro patrimonio que a saber de qué manera vamos a reactivar nuestra economía, porque, recordó, vivimos del turismo.

"Te puedo decir que me da rabia e impotencia que a mi familia, por ejemplo, se les metió el agua. Perdieron muchas cosas, pero lo peor es que todavía no se reponían cuando llegaron varios hombres y saquearon lo poco que les quedaba", condenó.

Piden "toque de queda"

Nicolas Brough, pastor de la Iglesia Cristiana de Cabo San Lucas, se estableció en el puerto desde hace 30 años.

"Nunca había visto algo así y después de ver lo que hicieron los pobladores puedo decir que es una vergüenza, porque el robo no era de comida, sino aparatos electrónicos, teles, para qué sino tenemos luz", cuestionó.

Lo que lamentó, dijo, es que no hay policías en el lugar, por ello los actos de robos y vandalismo se han registrado todo el día.

"No tenemos policías, hemos visto bandas que circulan en camionetas y nada más están cazando las casas que están vacías. De hecho la hija de unos amigos se había quedado sola en casa con un rifle de diábolos, se escondió cuando escuchó que entraban a su casa. Salió y le disparó a uno de ellos, le dio en el cachete y fue cuando salieron huyendo", contó.

En la colonia Morelos, el también diseñador de jardines abundó que al menos 50 hombres pretendían entrar para robar y cuál fue su sorpresa que los lugareños salieron con palos y machetes para espantarlos.

El pastor de la Iglesia Cristiana urgió a poner orden en el pueblo para frenar robos a casa habitación.

"Necesitamos un límite para la gente, necesitamos poner un orden. No permitir que nadie salga en las noches porque no hay seguridad y hablo de las colonias cercanas al centro de Cabos San Lucas. Nosotros no hemos visto ni a los policías aquí".

La iglesia en la que es pastor Nicolas Brough se derrumbó debido a los fuertes vientos ocasionados por 'Odila'.

Nacen grupos de 'autodefensa'

Vecinos de Cabo San Lucas se organizaron para evitar más saqueos en sus casas y las pertenencias que les quedaron tras el paso del huracán.

"Lo primero que hicimos fue organizar cuadra por cuadra a todos los vecinos para evitar más saqueos, lo que hemos estado viviendo ha sido una situación de psicosis y descontrol, no hay una buena comunicación con el gobierno del municipio ni con el del estado", explicó Marco Ehrenberg, empresario dedicado a la pesca deportiva.

Dijo que con aproximadamente 100 de sus empleados comenzó a organizar brigadas de seguridad para evitar los saqueos, como los que se registraron el martes en las tiendas departamentales.

"Hoy ya no sabemos en quién confiar, después de las siete de la noche no es seguro andar en las calles, al llegar a tu casa, por precaución los vecinos te piden te identifiques, a pesar de que tienes años conviviendo con ellos".

Para Marco Ehrenberg, con la llegada de los elementos de la Armada de México, el temor entre los vecinos "bajó un poco" porque les pidieron ya no salir después de las 20:00 horas.

"Ayer todavía fueron detectados dos grupos que estaban caminando por toda la zona sin identificarse, sin embargo, al ver a los marinos salieron corriendo, pero pudimos identificar que eran parte de los saqueadores", señaló.

Dijo que ahorita no pueden decir que las botellas de agua se venden caras, ya que no hay, "no tenemos de dónde sacarlas"