Otro huracán se acerca a playas de Cabo San Lucas

En San José la pesca deportiva y comercial lleva dos semanas paralizada; los pescadores afectados se integran al Programa de Empleo Temporal
Autoridades estatales usan maquinaria pesada para remover los escombros que dejó Odila.
Autoridades estatales usan maquinaria pesada para remover los escombros que dejó Odila. (Paola García)

Baja California Sur

La Comisión Nacional del Agua (Conagua) informó que a las 16 horas de ayer la tormenta Raquel evolucionó a huracán categoría 1 en la escala Saffir-Simpson, con vientos máximos sostenidos de 120 kilómetros por hora, rachas de hasta 150 kilómetros por hora y desplazamiento hacia al noroeste a 13 kilómetros por hora.

En un comunicado, la dependencia explicó que el huracán, el doceavo de la temporada 2014, se encuentra a 740 kilómetros al oeste-suroeste de Cabo San Lucas, Baja California Sur: “Raquel sigue una trayectoria hacia al noroeste a 13 kilómetros por hora; continuará generando lluvias fuertes en esa entidad”.

También advirtió que frente a la costa sureste del país se formó una zona de baja presión con 10 por ciento de potencial ciclónico en el pronóstico a 48 horas.

Por otra parte, una zona de baja presión se formó ayer en el océano Pacífico frente a las costas de Chiapas, a 330 kilómetros al sur de Tapachula, con vientos máximos sostenidos de 35 kilómetros por hora, rachas de 45 kilómetros por hora y se desplaza lentamente hacia el oeste-noroeste. El sistema genera potencial de lluvias intensas (de 75 a 150 milímetros) en zonas de Chiapas y Oaxaca.

Actualmente presenta 10 por ciento de probabilidad de desarrollo ciclónico en 48 horas, por lo que el Servicio Meteorológico Nacional inició el monitoreo ante su posible evolución y trayectoria.

La Conagua y el Meteorológico exhortan a la población a continuar informada sobre las condiciones meteorológicas mediante la cuenta de twitter @conagua_clima y en las páginas de internet http://smn.conagua.gob.mx y www.conagua.gob.mx

MÁS DAÑOS

La Playa es un pueblo de 230 pescadores en San José del Cabo, donde la pesca deportiva y comercial lleva dos semanas paralizada, debido a que la marina, lugar que sirve para el amarre de embarcaciones deportivas y de recreo, quedó destrozada tras el paso de Odila.

Las pérdidas serían mayores para los pescadores organizados en cinco cooperativas, de no ser porque llevaron sus embarcaciones a tierra, antes del impacto del ciclón.

Así, en este pueblo donde resalta el contraste del mar y el desierto se vive algo inaudito: una centena de pangas estacionadas afuera de las casas de sus propietarios, como si fueran un vehículo terrestre más.

“Cuando son tormentas chicas dejo mis pangas en la marina, pero esta vez nos alertaron, dijeron que el huracán era categoría 4 y nos dimos cuenta que el agua del mar que se nos estaba metiendo.

“Así que decidimos sacar las embarcaciones porque pensamos que esto nos iba a pasar, que la marina se nos iba a ir, que se iba a llevar los peines, que iba a destruir todo ahí, ya lo teníamos previsto y nos pasó, por eso las embarcaciones están aquí, si no las hubiéramos perdido”, señaló Marco Antonio Guluarte, presidente de la cooperativa El Rincón de la Playa.

En cada calle hay al menos una panga estacionada, que suman 105 embarcaciones en todo el pueblo. Los pescadores organizados en las sociedades cooperativas Antonio Mijares, Cabo Playa, San José, Barrio la Playa y Rincón de la Playa muestran su desesperación con horas intensas de trabajo en la limpieza de la marina, una zona federal.

Al pasar los días sin recibir ingresos, el miércoles pasado la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales ofreció a los pescadores incorporarlos al Programa de Empleo Temporal; más de 200 se han inscrito, aunque consideran insuficiente el sueldo de 130 pesos por día, bajo un contrato de un mes.

“No es suficiente, pero como no tenemos otra actividad que hacer y tenemos familia, a como está la situación sin trabajo, todos los muchachos estamos contentos en recibir ese dinero, es poquito, pero lo aceptamos”, dijo Guluarte, también tesorero del Comité de Pescadores formado ex profeso para atender la contingencia por Odila.

De acuerdo con el dirigente, los pescadores recibían un ingreso diario base de 500 pesos, más las propinas de sus clientes, principalmente procedentes de San Diego, Santa Bárbara (California), San Antonio (Texas), Canadá y Japón.

“Ganamos 500 al día en promedio, pero el estadunidense es muy espléndido y nos da muy buena propina, de 30 a 50 y hasta 100 dólares por día, por darle un bonito servicio y agarrándoles pescado. El cliente lo que quiere es servicio y de calidad y te da muy buena propina”, señaló.