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Jueves , 13.12.2018 / 15:05 Hoy

Huapango y son, legado hidalguense en la música popular

De Nicandro Castillo hasta nuestros tiempos.

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Hidalgo cuenta en su historia musical con dos de los principales compositores de de huapango en la historia, dos personajes frecuentemente olvidados por los habitantes de zonas urbanas, pero que hicieron de la música una forma honesta de vivir, y quienes los recuerdan lo hacen con cariño y admiración. Se trata de Nicandro Castillo y de Valeriano Trejo.

El primero nació en Xochiatipan el 17 de marzo de 1914, y se formó como profesor en la Escuela Normal de El Mexe, pero en 1933 llega a la ciudad de México a un fortuna que encontró a base de trabajo. Consiguió componer cerca de 100 canciones que han sido interpretadas por artistas como Pedro Infante, Los Tres Ases, Miguel Aceves Mejía, María de Lourdes o Vicente Fernández; y en 1949 decidió retirarse y dedicarse al servicio público.

Y muchos son los motivos para recordar al huapanguero, hay sitios que conforman hoy una historia musical a partir de este personaje, y se busca destacar un legado que forma identidad de pueblos enteros.

De 1952 a 1956 el compositor Nicandro Castillo habitó en el municipio de San Agustín Metzquititlán, y dicen que fue en ese tiempo en el que decidió dedicar más tiempo a sus sones, además de conocer en este pueblo a la que fue su compañera hasta el final de sus días. En el pueblo recuerdan a Nicandro cuando llegó para trabajar en el ayuntamiento como cobrador de impuestos, “pero todos sabíamos que estaba ahí por doña Leti, Leticia Ángeles, que fue su esposa y compañera hasta el final”, recuerdan.

Fue en el pueblo donde compuso muchos de sus sones, como el Xochiatipan, el Andariego, La Tuxpeña, “en estas calles hay mucha de su historia y es un orgullo para nosotros haber convivido con un grande”.

La de Valeriano Trejo es una historia menos contada; nació el 14 de abril de 1923, en Villa de Calnali, hizo sus primeros estudios en Real del Monte, y después en la ciudad de México, donde obtuvo su título de maestro, profesión que ejerció toda su vida. Fue maestro de educación primaria, egresado de la Escuela Normal ubicada en Pachuca, cantó por vez primera en el año de 1945, a los 24 años, en la radiodifusora XEPK, en la capital del estado; desde entonces, para iniciar su carrera artística se trasladó a la Ciudad de México donde formó parte de Tríos como el Tarasco, América y Romántico, sin que esto lo alejara de su profesión magisterial.

En 1955, Valeriano Trejo dio a conocer su composición “Rogaciano”, mejor conocida como “Rogaciano el huapanguero”, esta canción le dio reconocimiento a nivel nacional e internacional, tema que además situó en el mapa musical de México a la Huasteca. Durante mucho tiempo éste alcanzó una gran popularidad, pues se llevó hasta las pantallas de nuestro cine nacional; podemos recordarlo con Miguel Aceves Mejía y Lola Beltrán.

Además existen más de 20 versiones grabadas de este Huapango en las voces de: Linda Rostand, Nati Mistral, Aída Cuevas, María de Lourdes, Chabela Vargas, El Trío Tariácuri, Alberto Vázquez y en fechas recientes por el grupo Los Nahuas, quienes lo cantan en náhuatl.

Otro gran éxito de Trejo fue el Huapango “Tata Dios”, también de 1955, el cual hemos escuchado con Pedro Infante, Luis Demetrio, el Trío Janitzio y Alberto ángel “El Cuervo”, entre otros, aunque la interpretación más famosa fue la de Miguel Aceves Mejía.

El 1966 grabó su único disco, producido por Peerless S.A. de C.V. donde este autor, tan prolífico, interpretó 12 composiciones propias, entre las cuales se encuentran los dos huapangos que le dieron fama y otros temas de los géneros ranchero, bolero e incluso valses. De Valeriano Trejo existen, registradas, 42 obras.

Pero el son huasteco es un género vivo, vigente en el gusto de cientos de personas que organizan grandes huapangueadas y concursos de baile, y con exponentes que han sabido abrirse camino en los medios de comunicación para difundir su música tradicional.

Aún hay quienes componen melodías propias que buscan emular a los grandes autores, como el señor Adolfo Hernández, que es de nuestro estado, del municipio de Tianguistengo.

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