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Martes , 16.10.2018 / 22:22 Hoy

Me gusta sentirme útil... trabajaré hasta que dios quiera: abuelito

Aunque tiene 74 años de edad, don Faustino se siente capaz de desarrollar su oficio de zapatero.
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Faustino Luna, de oficio zapatero, a sus 74 años sigue trabajando, refiere que a pesar que sus hijos ya no quieren que continúe haciendo su labor, él no puede dejarlo, debido a que en su casa se aburriría, le gusta sentirse útil, pues eso le hace sentirse bien consigo mismo.

Actualmente tiene ocho nietos, de sus diferentes hijos, menciona que se siente fuerte a pesar del calor y de las inclemencias del clima que ha tenido que soportar por 40 años, ahí en la esquina de la calle José Méndez con Cristóbal Colón, en la zona baja del centro de Tampico.

"Yo camino todos los días, camino del Paso del Humo hasta este lugar, para trabajar desde temprano, muy poco agarro taxi, porque me gusta caminar, me gusta sentirme útil, porque mientras pueda quiero trabajar, hasta que Dios quiera", indicó.

Don Faustino, asegura que mientras tenga salud y tenga la fuerza para seguir trabajando, continuará reparando calzado, desde las 6:30 de la mañana, hasta las 3 de tarde, que es el horario que él se ha puesto para desempeñar su oficio.

Menciona que en más de dos ocasiones le han robado, la primera vez se llevaron todo lo que utilizaba para desempeñar su trabajo, hasta una silla especial, pero fue gracias a algunos compañeros y personas que lo conocen, quienes cooperaron para que él comprara lo más indispensable y comenzara poco a poco a trabajar.

"Esta última fue apenas hace una semana, pues en la mañana que llegué me di cuenta que quisieron abrir mi caja, no guardo nada valioso, solo los zapatos que me traen mis clientes y la herramienta que utilizo para realizar mi trabajo", explicó.

Explica que entre sus hijos, sobrinos y nietos, festejó con una comidita el día del abuelo, ya que sus nietos trabajan en la pesca y regularmente comen pescado frito, entre todos se cooperan para organizarle algo.

"Yo quiero mucho a mis nietos, porque ellos siempre se preocupan por mí, la verdad es que no importa lo que comamos, lo que importa es que estemos juntos y con bien, no importa si me regalan algo o no, soy feliz con ellos", mencionó.

Indica que perdió a su esposa hace 10 años, por ello es que entre risas comenta que no le caería mal una abuelita, que quiera compartir los últimos años con él, "mis hijos dicen que ellos me cuidan y que no necesito a nadie, pero por ahí si hay una abuelita".

A sus 74 años, Don Faustino es capaz de realizar su trabajo, señala que no cobra caro, porque si no, las personas ya no regresan y se van con otros compañeros, por ello es que mejor cobra una cantidad módica, para tener clientes.

"Yo me encuentro aquí en esta esquina y cobro dependiendo de qué es lo que necesiten, por ejemplo para coser un zapato entre 40 y 50 pesos, se trata que regresen las personas, porque si les cobro caro se van y ya no vuelven", indicó.

Lo que gana lo invierte en comida, porque no le gusta estar sentado sin aportar a la economía de su casa, ya que sentado enfermaría, por ello es que sigue haciendo lo que por muchos años le ha permitido sacar adelante a su familia, aunque hoy sus hijos estén grandes.


JERR

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