Situación en Guerrero refleja ingobernabilidad: Iglesia

En la editorial del seminario “Desde la Fe”, la Arquidiócesis de México afirma que “la progresiva descomposición" de ese estado "indica la condición fallida que las autoridades negaron en reconocer”.
Ayer, en varias ciudades se llevaron a cabo marchas por la desaparición de los normalistas.
Con marchas en todo el país se ha exigido la aparición de los normalistas desaparecidos. (Cuartoscuro)

Ciudad de México

La Arquidiócesis de México aseguró que la marginación e inseguridad enquistadas en Guerrero y los desastres naturales del año pasado,  exhibieron los graves problemas de gobernabilidad y corrupción en el estado.

En el editorial  del semanario Desde la Fe,  se afirma que Guerrero es otro “foco encendido que las autoridades de la Federación no quisieron ver, es el reflejo del peligro latente de vivir en un país como México con graves problemas internos gobernabilidad, seguridad, corrupción y miedo en distintas regiones, donde nadie puede decirse estar a salvo, ni siquiera los hombres promotores de la paz y justicia”.

Un año después  de un informe de la CNDH que da cuenta de la situación en Guerrero, menciona que “las evidencias fueron echadas en saco roto. La progresiva descomposición de Guerrero, estado pobre, hambriento y rezagado, indica la condición fallida que las autoridades negaron en reconocer. Regida por un antiguo priista y perredista por conveniencia, la entidad de Ángel Aguirre Rivero se sumó a la espiral de muerte que tuvo su máximo en el hallazgo de las fosas de Iguala, donde fueron sacrificadas veintiocho personas”.

En junio de 2013, los Obispos de la Provincia de Acapulco denunciaron las diversas clases de violencia “desde la que se mantiene oculta en las familias hasta las más visibles y crueles como la generada por el crimen organizado”, apelando a los fieles a trabajar por el bien construyendo las “ciudadanías por la paz”.

Y recuerda el crimen del padre José Ascensión Acuña Osorio quien pertenecía a  la diócesis de Ciudad Altamirano, cuyo caso hace que se empiece a considerar “este sexenio como uno de los más riesgosos para ejercer el ministerio sacerdotal”

No obstante, los obispos de Guerrero apelaron a la cordura para construir caminos de paz. En un reciente mensaje por la desaparición de los estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, animaron a no perder la esperanza y llaman a todas las autoridades a “manifestar el gran amor al pueblo que se les ha confiado, cumpliendo y haciendo cumplir la ley”.

El cumplimiento de la ley es el inicio de la justicia, la impunidad es la madre de toda violencia e injusticia, no habrá paz y concordia en México si no se empieza por hacer que los culpables de todos estos horrores paguen por sus crímenes. No es búsqueda de venganza, sino sed de justicia.