• Regístrate
Estás leyendo: Grafiti imparable y costoso borrarlo
Comparte esta noticia
Martes , 17.07.2018 / 09:57 Hoy

Grafiti imparable y costoso borrarlo

Los ayuntamientos del AMG tienen detectados los puntos que son más recurrentes para rayar, pero no hay ningún programa para erradicar esta práctica o canalizarla a un bien social.

Publicidad
Publicidad

César Ramírez Chávez

Miles y miles de pesos, e incluso de millones destinan los ayuntamientos del Área Metropolitana de Guadalajara (AMG) para borrar los tags, grafiti o rayas que se ven en distintos muros así como paredes por la ciudad, esto sin que exista un programa enfocado a contener este situación, que por un lado se ve como arte y por otro, como contaminación visual.

De acuerdo con la definición de la Real Academia Española, el grafiti es una firma, texto o composición pictórica realizados generalmente sin autorización en lugares públicos, sobre una pared u otra superficie resistente.

Sin embargo, no siempre es bien visto este tipo de expresión, ya que algunos habitantes de la ciudad consideran que el grafiti “denigra” la imagen de la ciudad, además que el retirarlo acarrea costos que afectan los bolsillos. Para los particulares porque aunque denuncien nadie les repara el daño y ellos pagan la pintura, así como para los municipios, los cuales también desembolsan bastante dinero para tapar estas firmas.

En Guadalajara, en lo que va de la actual Administración (octubre 2015 a mayo de este año), ha eliminado alrededor de 28 mil metros cuadrados de grafiti, lo que corresponde a un gasto de un millón 380 mil pesos.

El corazón de la Perla Tapatía es donde más han borrado este tipo de pintas, ya que el ayuntamiento reportó que han eliminado 18 mil 118 metros cuadrados más tres mil 388 metros cuadrados de cantera, que en este último, han gastado 80 mil pesos para remover la pintura; en total, han invertido dos millones 460 mil pesos.

El director de Mantenimiento Urbano de Guadalajara, Gabriel Real Huízar, considera que dos de los puntos más conflictivos, además del Centro Histórico, es la Plaza Juárez, sitio que alberga el Tianguis Cultural cada sábado, y el túnel vehicular de Federalismo-Colón, que pasa por debajo de la avenida Washington.

“La plaza Juárez, que hay mucha cantera, y constantemente tenemos que estar una o dos veces por semana (pintando), porque se pone el tianguis cultural y grafitean toda la zona, algunas gentes que van, no digo que sea toda, unas ocho o 10 personas que se dedican a grafitear y nos hacen estos grafitis sobre la cantera plaza Juárez. Otro lugar donde tenemos recurrente el grafiti, (es en los túneles vehiculares) nosotros pintamos por dentro y al siguiente día ya hay grafiti, como que entre más lo pintemos y mejor esté, más les gusta para seguir grafiteando”.

Agregó que estos últimos son los más complicados de pintar, ya que previamente deben de lavar los muros para eliminar el humo que se les impregna de los automóviles, para que posteriormente puedan pintarlos, por lo que considera es vandalismo.

Sin embargo, en el ayuntamiento tapatío actualmente no se cuenta con algún programa enfocado a contener esta problemática y sólo se dedican a borrar las pintas.

En el caso de Zapopan se han invertido 672 mil 432 pesos en pintura (y otros insumos) para borrar las “expresiones pictóricas” que plasman tanto en muros de plazas, plazoletas, parques, jardines, así como en edificios públicos.

Estos actos suceden alrededor de toda el AMG sin control alguno y sin que exista una ley firme en contra de estos actos que generalmente son considerados vandálicos por dañar propiedad privada.

De acuerdo con el artículo 261 Bis del Código Penal de Jalisco en el que se aborda el daño del patrimonio urbano se establece que será sancionado quien utilizando cualquier sustancia o por cualquier medio plasme signos, códigos, mensajes, figuras, dibujos o cualquier otra representación, en bienes muebles o inmuebles, sin consentimiento del dueño o de quien legítimamente posea la cosa, modificando su apariencia original y se le impondrá de diez a cincuenta jornadas de trabajo a favor de la comunidad y multa de cincuenta a doscientos diez días de salario mínimo.

La sanción se aumentará hasta en dos terceras partes de la señalada, cuando este delito afecte bienes de dominio público, monumentos, edificios, o sitios de valor histórico o arquitectónico, o se perjudique bienes de cantera, piedra, o cualquier otro material de difícil o imposible reparación. Al reincidente se le aplicará además, la pena de dos a cuatro años de prisión.

Esto se traduce a una falta administrativa, en la que los oficiales de policía si sorprenden a una persona, deberá proceder al arresto y remitirlo ante el juez municipal quien le impondrá una sanción, generalmente económica.

Algunos “artistas callejeros”, indican que a pesar de ser una acción ilegal, para ellos es un estilo de vida y no pueden dejar de hacerlo.

“El grafiti me ha llevado a prisión algunas veces y aun así nunca he pensado en dejar de hacerlo, llega un momento de la vida en el que no puedes vivir un día sin pintar algo, ya sea un tag, una bomba o una pieza. Indiscutiblemente muchas personas en su mayoría no pueden comprender qué es lo que siente el grafitero al salir a la calle a pintar, para unos es vandalismo, para otros es arte; para mí es mi manera de desahogarme y encontrarme conmigo mismo. Sé que siempre el grafiti ilegal va estar mal para los ojos de todos los ciudadanos por no respetar espacios de ningún tipo, pero esa es su verdadera esencia, no hay espacios legales para grafiteros ilegales”, explicó un artista urbano que se hace llamar Syde-One.

En cambio, otro grafitero apodado Ravel 73, indicó que la expresión de poner tags en la ciudad es por ignorancia a lo que se afecta, y aunque aseguró que inició “vandalizando” propiedades privadas, ahora sólo se dedica a realizar pintas legales.

“Yo siento que es ignorancia”, y aclara, “no por utilizar la palabra despectiva, sino porque no conocen lo que están dañando. No están conscientes del daño tan grave que se hace (al plasmar grafiti en propiedad privada o en patrimonios culturales)”.

Gastos por borrar el grafiti

Guadalajara: 2 millones 460 mil pesos

Zapopan: 672 mil 432

Tlajomulco: 582 mil 934 pesos

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.