Daño ecológico en NL por derrame de petróleo

Asegura la Profepa que resultarán afectadas flora y fauna; la fuga amenaza la presa El Cuchillo.

Monterrey

La fuga de petróleo crudo originada por una toma clandestina en Cadereyta, Nuevo León, provocará un daño ecológico a la flora y fauna de la zona, asegura la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), además de que amenaza llegar hasta la presa El Cuchillo.

La fotografía de un pato manchado con el hidrocarburo sobre el afluente se ha convertido en la imagen de las afectaciones.

La mancha de petróleo avanza lentamente hacia la presa El Cuchillo, la más grande fuente de agua potable para Monterrey; sin embargo, las autoridades confían en poder frenarla si no se presentan lluvias.

Después de cuatro días de silencio, funcionarios federales, estatales y municipales hablaron sobre el tema.

Guillermo Cueva Sada, delegado de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, admite que habrá impacto en flora y fauna. Desconoce la magnitud, pero dice confiar en las cuadrillas especializadas de Pemex, que acudieron desde el domingo a enfrentar la contingencia.

Jesús Zacarías, director de la Secretaría de Salud estatal, sostuvo que no han sido encontrados rastros de contaminación por petróleo en los pozos que han analizado, y anunció el abastecimiento de agua potable en camiones cisterna.

Óscar Gutiérrez, delegado de la Comisión Nacional del Agua, dijo que la cresta de la mancha contaminante está a 65 kilómetros de la presa El Cuchillo y espera sea contenida antes de llegar a este lugar.

De acuerdo con el alcalde de Cadereyta, Emeterio Arizpe, el saneamiento del río San Juan tardará entre ocho y diez semanas

En tanto, 308 hombres vestidos con overoles anaranjados y con cascos y botas caminan sobre la mancha aceitosa extendiendo tubos flotantes para frenar la marea negra, pero su esfuerzo parece inútil, ya que el hidrocarburo continúa su viaje río abajo.

Los pobladores ribereños son pesimistas, pues del río depende el riego de sus naranjales y campos de hortalizas distribuidos en miles de hectáreas.

Del río San Juan también bebe su ganado, y las norias son la fuente de abastecimiento doméstico.

Un vaquero atraviesa a caballo las aguas el río arriando su ganado. Parece ignorar la advertencia emitida por la Secretaría de Salud estatal, que prohíbe que los animales beban de esa agua.

Los hechos

La fuga de petróleo crudo de una toma clandestina cercana a la refinería de Pemex de Cadereyta ocurrida el pasado domingo provocó la fuga, la cual se extendió por acequias y arroyos.

Los canales de riego se transformaron repentinamente en un río negro, luego de que presuntos ordeñadores perdieron el control de una maniobra a dos kilómetros de la refinería Héctor Lara Sosa, de Cadereyta, provocando el derrame y en consecuencia el ecocidio, según un comunicado de Petróleos Mexicanos.

La versión oficial señala que el domingo, durante ocho horas, chorros incontrolables de petróleo inundaron parcelas y se volcaron sobre un canal de riego que lanzó un incesante torrente a gran velocidad hasta descargar al río San Juan, el afluente más caudaloso de Nuevo León y principal proveedor de la presa El Cuchillo-Solidaridad que es utilizado por pescadores internacionales.

Asimismo, un incendio inició en un pastizal de aproximadamente cinco hectáreas, el cual pudo ser frenado a unos metros de donde había lagunas de petróleo.

El alcalde de Cadereyta, Emeterio Arizpe, dijo que él participó en las labores para sofocar el incendio que fue controlado a las 23:00 horas del pasado miércoles.

En un recorrido aéreo se comprobó que las manchas de hidrocarburo se han extendido más de 10 kilómetros con dirección a la presa El Cuchillo.

Trabajadores de Pemex colocaba barreras flotantes y otros recorrían las riveras para arrancar las plantas acuáticas impregnadas del chapopote.