Por la fuerza, el rector recupera sede de la universidad nicolaíta

Durante media hora el académico trató en vano de dialogar con los presuntos estudiantes.

Michoacán

Entre gritos, empellones y jaloneos, el rector de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, Salvador Jara Guerrero, recuperó personalmente el edificio central, que minutos antes había sido tomado por jóvenes ligados con el PRD.

El doctor en filosofía, experto en artes marciales y maratonista, llegó a la rectoría alrededor de las 11:00 horas para continuar con sus actividades, pero ya no pudo ingresar porque las puertas del inmueble se encontraban cerradas por cinco muchachos.

Durante media hora el académico trató en vano de dialogar con los presuntos estudiantes que protestaban, miembros de la organización denominada Izquierda Nicolaíta (IN), afín al PRD, pero permanentemente fue ignorado.

El rector Salvador Jara infructuosamente les decía a los manifestantes que depusieran su toma, que desbloquearan el ingreso a la universidad y que iniciaran el diálogo para conocer sus demandas, en virtud de que en los días previos no habían hecho del conocimiento de la autoridad alguna queja, inconformidad o demanda.

El silencio fue siempre la respuesta por parte de los integrantes de IN, cuyas cabezas visibles fueron identificados como Jesús Soria Rivas, estudiante de Odontología, y Melanie Orquídea Bolaños, egresada de Químico Farmacobiología.

Izquierda Nicolaíta es una expresión estudiantil que lidera desde hace algunos años el abogado Jesús Mora, actual diputado federal suplente.

De acuerdo con un video, Salvador Jara observa que se distraen quienes mantienen cerrado el acceso al edificio principal de la universidad, y ese momento lo aprovecha para abalanzarse sobre la puerta, la empuja e ingresa al recinto universitario.

Una vez que el investigador ingresó al inmueble, los jóvenes paristas trataron de detenerlo y de expulsarlo, pero en ese momento también entraron otros integrantes de la máxima autoridad universitaria, por lo que sobrevinieron gritos, empellones y jaloneos.

Inclusive, uno de los manifestantes chocó de espaldas contra una pared, y luego lanzó un golpe contra el camarógrafo que grababa los incidentes de la frustrada toma.