Sufre Hidalgo por fenómenos hidrometeorológicos en 25 años

Por su ubicación geográfica tan cercana a la vertiente del Golfo de México, es más vulnerable a ser afectado.
El estado de Hidalgo, por su ubicación geográfica tan cercana a la vertiente del Golfo de México, es más vulnerable a ser afectado por  la influencia de los fenómenos hidrometeorológicos
El estado de Hidalgo, por su ubicación geográfica tan cercana a la vertiente del Golfo de México, es más vulnerable a ser afectado por la influencia de los fenómenos hidrometeorológicos (Alejandro Reyes)

Hidalgo

De 1988 al 2013 el estado de Hidalgo se ha visto azotado por 13 fenómenos hidrometeorológicos; seis huracanes, tres tormentas tropicales, dos depresiones tropicales y dos ondas tropicales.

De acuerdo con información de la Dirección Local de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) en Hidalgo, estos fenómenos han afectado en mayor grado las zonas de la Huasteca, la región Otomí-Tepehua y la Sierra. 
La entidad se ha visto afectada por los huracanes Diana, Gert, Dolly, Keith, Stan, e Ingrid; las tormentas tropicales Debby, Arlene y Ernesto; las depresiones tropicales número 11, Deán y Lorenzo; y las ondas tropicales 9, 10, 11 y 12.

“El estado de Hidalgo, por su ubicación geográfica tan cercana a la vertiente del Golfo de México, es más vulnerable a ser afectado por  la influencia de los fenómenos hidrometeorológicos extremos que se generan tanto en el Océano Atlántico como en el Golfo de México y con mucha menor frecuencia por los generados en el Océano Pacífico”, precisa la dependencia federal.

Los datos de la Conagua señalan que en agosto 1990 el huracán Diana fue uno de los fenómenos que afectó “más severamente” a Hidalgo, lo que provocó inundaciones, deslaves, derrumbes y afectaciones a la infraestructura en 35 municipios: Jaltocán, San Felipe Orizatlán, Huejutla, Atlapexco, Huautla, Xochiatipan, Yahualica, Huazalingo, Tlanchinol, Lolotla, Tepehuacán de Guerrero, Chapulhuacan, Pisaflores, La Misión, Jacala de Ledesma, Pacula, Tlahuiltepa, Molango de Escamilla, Calnali, Tianguistengo, Xochicoatlán, Juárez Hidalgo, Eloxochitlán, Cardonal, Nicolás Flores, Zimapán, Metztitlán, Zacualtipán de Angeles, San Agustín Metzquititlán, San Bartolo Tutotepec, Huehuetla, Tenango de Doria, Agua Blanca, Ixmiquilpan y Tasquillo.

La dependencia federal señala que en octubre de 1999 la depresión tropical número 11 causó inundaciones en gran parte del estado, “lo que puso en riesgo hidrológico a varias presas localizadas en la entidad y por ende, a la población asentada cerca de los vasos de almacenamiento y cauces, tal fue el caso de la ciudad de Tulancingo de Bravo, donde se registraron cuantiosos daños a las viviendas y demás bienes materiales de la población por el paso de la avenida extraordinaria”.

Entre agosto y septiembre del 2007 los remanentes de las depresiones tropicales Deán y Lorenzo afectaron 60 municipios del estado en prácticamente todas las regiones.

En el 2013, en el mes de septiembre el huracán Ingrid dejó en el estado desbordes, derrumbes de cerros, deslaves y afectaciones en 31 municipios de la Huasteca, Sierra Alta y la Sierra Gorda, además de cuatro personas fallecidas.

El fenómeno meteorológico dejó afectaciones por alrededor de mil 500 millones de pesos. El gobierno del estado solicitó un préstamo a Banobras para su contraparte y que así el Fondo Nacional de Desastres Naturales (Fonden) aportara la otra mitad para la reconstrucción de los daños.

De acuerdo con la Subsecretaría de Protección Civil y Gestión de Riesgos, de los 31 municipios afectados por el huracán Ingrid en el 2013 ninguno de ellos contaba con su Atlas Municipal de Riesgos. 

La Comisión Nacional del Agua precisa que las presas en Hidalgo no han sido afectadas por las lluvias en los últimos cinco años, salvo casos particulares en el 2013.

“La presa Granaditas en el municipio de Ixmiquilpan, que derivado de un mal diseño y construcción, presenta riesgo en caso de que su llenado sea inminente y la presa La Estancia o el Capulín en Actopan, que a falta de mantenimiento y por su antigüedad (que es del siglo antepasado) se ha recomendado su inhabilitación para evitar algún riesgo de colapso”, precisa.

El informe subraya que las presas operadas por la Conagua en Hidalgo -Taxhimay, Endhó, Requena, Rojo Gómez, Vicente Aguirre- no han presentado afectaciones en alguno de sus componentes, “ya que su diseño y construcción fueron bien realizados, y la operación y programas de mantenimiento se llevan a cabo periódicamente”.