Profesores se quejan de evaluación magisterial

Los maestros consultados por MILENIO se mostraron molestos por el deficiente acceso a internet y el mal estado de las computadoras en las que tuvieron que hacer el examen.
La evaluación docente fue "pesada" para algunos maestros.
La evaluación docente fue "pesada" para algunos maestros. (Especial)

Ciudad de México

El examen de 120 preguntas con el que los maestros que participaron en la primera evaluación para obtener un cargo de dirección, supervisión y asesoría técnica pedagógica, los dejó cansados y hasta molestos por las ocho horas de duración, el mal estado de las computadoras y deficiente acceso a internet.

En el Centro de Estudios Bachillerato Maestro Moisés Saenz Garza, ubicado en Santa María la Ribera, los maestros consultados por MILENIO coincidieron en que una evaluación tan prolongada no es adecuada.

César Sánchez dijo que hizo el examen porque aspira a una plaza de subdirección, pero reconoció que el examen está "pesado", porque "los reactivos son bastante extensos" y aunque fueron de opción múltiple implicaban mucho análisis, reflexión y lectura.

Al igual que los entrevistados, desconoce cuántos reactivos positivos necesita para pasar la prueba o la fecha exacta en la que le entregaran los resultados.

Por su parte, la maestra Elena Benavides dijo que el examen "es bastante pesado, está muy largo, el sistema y las computadoras no están aptas para tener a tantos maestros haciendo examen tanto tiempo, se requerían mejores condiciones".

Entrevistada al término de las primeras cuatro horas, se quejó de lo prolongado de la evaluación además de que no tuvieron tiempo suficiente para estudiar con los desatinos de las autoridades de que primero se cancelaba y finalmente no.

Rocío Gómez dijo que tardó más de media hora en poder guardar y cerrar el archivo de su examen en la computadora, además de que el internet estaba lento, las preguntas son complicadas y rebuscadas: "es inadecuado un examen tan largo, el cansancio mental es mucho, son muchas lecturas largas".

Las maestras coincidieron en que las preguntas son de educación preescolar y primaria cuando lo que buscan es un ascenso para la secundaria.

María Marta Dolores dijo no estar totalmente de acuerdo con la reforma educativa, porque se trata de una reforma laboral, al considerar que acudió no por tener "miedo" sino porque quiere lograr un ascenso.

No obstante, dijo que el examen es "pesado, no es bueno prolongar por tanto tiempo el examen".

Mientras que el maestro Guadalupe Miranda expresó que el examen fue "complicado" y se enfoca a cuestiones "de habilidades más que de conocimientos, se trata de qué habilidad tienes para resolver los problemas que enfrentan las escuelas desde la reprobación hasta la conducta, aprovechamiento escolar, cómo solventar el rezago educativo, qué hacer para que permanezcan en la escuela y como incrementar la asistencia escolar".