Comunitarios piden al gobierno mediar para evitar choques

El FUSDEG y la UPOEG buscan evitar enfrentamientos como el que el lunes provocó la muerte de siete policías comunitarios en el crucero de San Juan del Reparo, municipio de Juan R. Escudero.
Los comunitarios dispararon al aire por sus compañeros muertos.
Durante el entierro, los comunitarios dispararon al aire por sus compañeros muertos el 30 de marzo. (Rogelio Agustín Esteban)

Chilpancingo

Las dirigencias del Frente Unico por la Seguridad y el Desarrollo Social de Guerrero (FUSDEG) y la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG) solicitaron la mediación del gobierno estatal y federal para evitar que haya más confrontaciones armadas, como la que el lunes 30 de marzo provocó la muerte de siete policías comunitarios.

A una semana de los hechos generados en el crucero de San Juan del Reparo, municipio de Juan R. Escudero, los coordinadores del FUSDEG y de la UPOEG, sistemas de organización comunitaria que tienen presencia en la Costa Chica y región Centro de Guerrero, admitieron que se necesita buscar alternativas de conciliación, si se quiere detener el encono generado por la confrontación del fin de mes.

Ambas organizaciones plantean la interlocución de los gobiernos del estado y la federación, desestiman la posibilidad de dialogar directamente entre ellos, pues ambos se adjudican la responsabilidad por la balacera suscitada la semana pasada.   

En un primer instante, Bruno Placido Valerio, dirigente de la unión de pueblos, señaló que en estos momentos, con las únicas instancias que aceptaría sentarse a dialogar es con el gobierno estatal o con la Secretaría de Gobernación federal.

Ante dichas instancias, dijo que pretende señalar que hay un método para ser policía comunitario, que consiste en que la designación de cada elementos debe pasar necesariamente por las asambleas de los pueblos, lo que indicó, hasta el momento no ha respetado el FUSDEG.

Propuso que se convoque a un pase de revista avalado por el Ejército, en el que se desfile a los elementos de cada sistema de seguridad con armas en mano, para que se identifique a quienes tengan antecedentes penales y también que se verifique los calibres que utilizan.

Reprochó que la UPOEG en la Costa Chica está cercada por el ejército, mientras los elementos del frente se desplazan en la ruta que va de Acapulco hacia Chilpancingo con armas de grueso calibre sin que nadie les marque los límites.

En la instalación del dialogo, dijo que debe contarse con la presencia de organismos de derechos humanos, pero aclaró que no aceptará sentarse con los actuales dirigentes del FUSDEG.  

“Yo me siento a dialogar con la gente que tenga el respaldo de asambleas comunitarias, que presenten sus actas de cabildo, como en su momento lo hicimos nosotros”, anotó.

En otro momento, Salvador Alanís Bello, coordinador en materia de seguridad pública del frente, reconoció que no toda la Unión de Pueblos  está contaminada por prácticas que van contra lo que establecen las leyes.

“Nosotros conocemos muy bien a la gente de Ayutla, Tecoanapa, San Marcos, Cruz Grande y Copala; son gente buena y humilde”, apuntó.

Precisó que en el frente no existe un solo dirigente, que hay una coordinación colectiva y que sus integrantes  no actúan por voluntad propia, sus decisiones deben consultarlas siempre con las asambleas comunitarias.

Afirmó que tienen “bien claro que hay dos tipos de UPOEG y les decimos claramente por sus nombres; la buena que está representada por las bases, y la mala que forman Bruno Placido, Ernesto Gallardo Grande y Gonzalo Torres, entre otros”.

Dijo que el frente está en el ánimo de dialogar para buscar acuerdos que permitan la conciliación, aunque para ello es necesario que se sancione a los responsables de los hechos del 30 de marzo.

Anticipó que la comunicación debe establecerse con la Secretaría de Gobernación y las autoridades de Guerrero, pero admitió que no hay condiciones para sentarse directamente con los líderes de la UPOEG.