Enfermos crónicos confían más en servicios privados

En términos generales califican con 8.1 los distintos tipos de atención sanitaria en México; sin embargo, la particular obtuvo la puntuación más alta, con 8.6.
Seis de cada 10 encuestados considera que las instalaciones del IMSS están en buenas condiciones.
Seis de cada 10 encuestados considera que las instalaciones del IMSS están en buenas condiciones. (René Soto/Archivo)

México

En México, los enfermos crónicos confían y prefieren ser atendidos en los servicios privados que en los públicos para tener un adecuado control de su padecimiento y hacerse pruebas, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de Medio Camino 2016 (Ensanut 2016).

En general, entre los que padecen diabetes e hipertensión, 72.2 por ciento consideró que acudir a los servicios de salud “mejoró o mejoró mucho” su estado de salud, 23.6 por ciento dijo que “no cambió nada” y el resto que su situación “empeoró”.

Pero la valoración de haber mejorado depende del tipo de lugar donde se hayan atendido: sube a 82 por ciento entre quienes acudieron a los servicios privados y es de 63.6 por ciento para quienes asistieron al IMSS, 71.2% para los que fueron al Issste y 68.2 por ciento para los que acudieron a los servicios sanitarios de Pemex, Sedena y Semar.

ASISTENCIA POR INSTITUTOS

De las personas con diagnóstico previo de diabetes, hipertensión o dislipidemia, en la ocasión más reciente que acudieron a algún servicio de salud, 33 por ciento lo hizo en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), 32.7 por ciento se atendió en los servicios estatales, 26 por ciento en el sector privado, 5.6 por ciento en el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (Issste), y menos de 3 por ciento en los institutos de Sedena, Pemex y Semar.

En términos generales, los usuarios calificaron con 8.1 los servicios de salud en México. Otorgaron 8.6 a los privados, 7.8 al IMSS, 7.9 a los Servicios Estatales de Salud y 6.8 los que se atienden en Pemex, Sedena y Semar.

En la Ensanut 2016 —aplicada a 29 mil 795 personas entrevistadas en 9 mil 474 viviendas—, se establece que 87.3 por ciento de la población, sobre todo la más pobre, se encuentra afiliada, principalmente al Seguro Popular.

En general, la percepción de los usuarios es que la atención privada es mejor y por ello algunos prefieren pagar; sin embargo, eso provoca poca adherencia a los tratamientos o no acudir a hacerse estudios preventivos.

“En total, 27.7 por ciento de los encuestados reportó haber realizado algún pago por la atención sanitaria, siendo este porcentaje 98.1 por ciento para consultorios dependientes de farmacia”, destaca la encuesta.

Además, entre quienes acudieron a servicios privados 83.8 por ciento pagó algo, en tanto que únicamente 2.1 por ciento de quienes acudieron al IMSS tuvo que hacer algún gasto, lo que ocurrió para 11.1 por ciento de los que acudieron a los servicios estatales.

LAS RAZONES

Entre las razones que esgrimieron los encuestados para calificar los servicios de salud en general se encuentran las condiciones de los establecimientos y 67.9 por ciento las considera buenas o muy buenas, en tanto que 27.2 por ciento las valora como regulares y el resto como malas o muy malas.

El valor de la calidad también depende del lugar, pues 85.6 por ciento de los entrevistados consideraron que los establecimientos privados tiene instalaciones en “buenas o muy buenas condiciones”, indicador que se situó en 61.2 por ciento para las instalaciones del IMSS y 60.3 por ciento para las estatales.

Existen otras variables, como los tiempos de espera. En el caso de IMSS Oportunidades oscila en 120 minutos y en el resto entre 30 a 70 minutos.

Los usuarios también reprocharon que haya recetas sin surtir, aunque el indicador de desabasto disminuyó en comparación con la encuesta de 2012, pues 87.1 por ciento recibió una prescripción de medicamentos en la consulta más reciente, de los cuales 77.1 por ciento reportó haber recibido la totalidad de los medicamentos, porcentaje que hace cuatro años se situó en 65.2 por ciento.

De acuerdo con la Ensanut, una cuarta parte de la población adulta (17.3 millones) tiene hipertensión arterial. Algunos que desconocían padecerla fueron diagnosticados durante la encuesta, presentándose la mayoría de esos casos en Ciudad de México (15.7%) y la minoría en la región norte del país (7.4%). En general, solo 58.7 por ciento la tiene controlada.

Respecto a los diabéticos, destaca la falta de estudios y revisiones, ya que en el último año solo a 15.2 por ciento le habían medido hemoglobina glicosilada, a 4.7 por ciento la microalbuminuria y apenas una quinta parte reportó que le habían revisado los pies.