CRÓNICA | POR PABLO REYES

Recorre 20 km en lancha para llegar a la escuela

La lancha que tienen le permite a la familia respaldarse, se dedican a la pesca, y lo más importante para la madre de familia es que sus hijos cumplan con sus expectativas educativas.

Lucía del Ángel Pérez residente de la pequeña isla Chibela debe utilizar una lancha para atravesar este vaso lacustre para llevar a sus tres hijos a sus centros escolares, pese adversidades del clima.

Aquí la señora Lucía del Ángel Pérez junto a sus hijos.
Aquí la señora Lucía del Ángel Pérez junto a sus hijos. (Pablo Reyes )

Tampico Alto

Desde la isla Chibela y sorteando a veces el mal tiempo, Lucía utiliza una frágil embarcación para llevar a sus tres hijos hasta el plantel escolar que se ubica en Tampico Alto

Lucía del Ángel Pérez residente de la pequeña isla Chibela, una comunidad pesquera de Tampico Alto, recorre casi todos los días cerca de 20 kilómetros en lancha para que sus tres hijos puedan acudir a la escuela primaria, soportando las adversidades del clima.

A muy temprana hora aborda la lancha con sus hijos, de nombres Adriana, Luis Gustavo y Carlos Eduardo Vicente del Ángel, cargando con todo y mochilas, los lleva y va por ellos.

Se dificulta más porque uno de ellos acude al turno vespertino, por lo que tiene que hacer otro viaje en su lancha que también ocupan para pescar en la laguna de Tamiahua.

De lunes a viernes, la mujer y sus tres hijos abordan el bote a las 07:00 horas del día para navegar hasta la orilla de la zona conocida como La Ribera, con el combustible que paga su esposo de oficio jornalero para que puedan movilizarse sin contratiempos.

Es ama de casa y se dedica a sus hijos, mientras su marido consigue los recursos necesarios para que puedan salir adelante, tanto como los gastos el hogar como los de la escuela en donde realizan sus estudios.

Al llegar a la zona restaurantera de La Ribera, la familia atraca la lancha y emprende un camino a pie de un kilómetro para llegar a la escuela más cercana que es la Aquiles Serdán, para posteriormente regresar a su hogar teniendo el recorrido antes mencionado.

Lucía del Ángel, argumenta que ha sido algo difícil, puesto que cuando hay fuertes nortes tienen que luchar contra la misma agua de la laguna y el aire que empuja la lancha hacia en el lugar contrario, con el riesgo de que pueda volcar con todos los pasajeros a bordo.

En este sentido, explicó que siempre se encomienda a dios y utiliza los conocimientos que le proporcionaron varios pescadores para evitar ser arrastrados por las corrientes que se generan y así llegar hasta la orilla de Tampico Alto.

"Yo me quedo con los niños para traerlos a la escuela, cuando vienen los nortes o la lluvia yo sí batalló mucho, nos arriesgamos, pero no podemos hacer otra cosa más que utilizar nuestros propios métodos para cruzar, yo quiero que mis hijos salgan adelante, que esto no les impida seguir su preparación".

Sus hijos tienen nueve, 10 y 12 años, este último debe de ir al turno vespertino porque en la escuela el tercer año de secundaria solo lo tienen en este horario, por esta razón, debe de hacer más viajes para llevarlo y traerlo de regreso a casa antes del anochecer, ya que se vuelve más difícil navegar en lancha.

Es por eso que solicitan que se generen transportes en lancha desde Tampico Alto hasta las islas que se encuentran en la Laguna de Tamiahua hasta Cabo Rojo, que es en donde existen decenas de comunidades que requieren de una lancha de manera obligatoria para poder desplazarse hacia la ciudad.

Para ayudar a su esposo, mientras trabaja como jornalero, sale a pescar a la laguna para obtener algo que producto que sirva para el consumo propio o para comercializar, esto mientras sus hijos se encuentran en la escuela.

ELGH