Cierre de Coca-cola afectaría a 350 empleados

El secretario de Desarrollo Económico de Guerrero, Luis Castro, dijo que las autoridades se comprometerán a garantizar la seguridad de los trabajadores de la compañía para que se dé la reapertura.
Directivos avisaron a empleados a través de una cartulina sobre la suspensión en las actividades.
Directivos avisaron a empleados a través de una cartulina sobre la suspensión en las actividades. (Rogelio Agustín Esteban)

Chilpancingo

El secretario de Desarrollo Económico de Guerrero, Luis Enrique Castro Soto manifestó que son por lo menos 350 los empleados que se verían afectados en caso de que Coca-Cola cerrara definitivamente en Chilpancingo, aunque sostuvo que eso no sucederá porque la detención de las operaciones tiene un carácter temporal.

Castro Soto explicó que es la primera ocasión en que FEMSA decide detener sus operaciones en un municipio de la entidad, aunque en este caso llamó la atención por tratarse de la capital.

Indicó que en 2013, al calor del movimiento contra la reforma educativa, hubo un saqueo mayor de unidades de diferentes empresas refresqueras y la toma simbólica de tiendas departamentales, sin embargo, ninguna anunció que dejaría de operar, ni siquiera temporalmente.

En ese momento, destacó que hubo una actitud solidaria hacia el estado de Guerrero.

En esta ocasión, lo que propició la determinación de suspender la distribución del producto fue la sustracción de sus dos ejecutivos a manos de estudiantes normalistas, quienes los mantuvieron retenidos en el campamento de la plaza central.

"Al grupo FEMSA lo que le ocupó y preocupó, fue la privación de la libertad de dos personas, por eso es que tomaron esa decisión", anotó.

El funcionario desestimó la posibilidad de que la refresquera se vaya definitivamente de Chilpancingo, ya que se trata de una plaza importante para ellos, en donde no hay establecimientos comerciales que no distribuyan sus productos.

En todo caso, dijo que las autoridades asumirían el compromiso de garantizar la integridad de los trabajadores de la compañía, para efecto de que tengan la certeza de que sus empleados no volverán a ser privados de la libertad y haya condiciones para la reapertura.

Para el funcionario, hay señales de que las autoridades ya van a dar las garantías que las empresas reclaman, una prueba de ello es el desalojo que se registró el 24 de diciembre en el Boulevard de las Naciones, en el puerto de Acapulco.

Aunque en 2014 integrantes del crimen organizado se llevaron dos camiones repartidores y les prendieron fuego en Arcelia, municipio ubicado en la Tierra Caliente, el funcionario dijo que no se atentó contra los empleados y por esa razón es que las operaciones siguieron realizándose de manera normal.

Hasta el momento el gobierno estatal no tiene un recuento de las unidades que le han sido retenidas a FEMSA, tampoco de los ingresos que se han dejado de generar a partir del cierre de la bodega ubicada en Chilpancingo.

Se genera la especulación

Desde este fin de semana los productos de FEMSA comenzaron a escasear en Chilpancingo y con ellos inició la especulación sobre las pocas que quedan en existencia.

En algunos establecimientos la botella de 500 mililitros en envase de cristal de 5 pesos se vende a 18, en tanto que la de 2.5 litros de 25 subió a 40.

Muchos consumidores optaron por trasladar rejas completas desde las ciudades de Iguala y Chilpancingo.

Hasta el momento la Profeco no ha fijado una postura encaminada a frenar la especulación.