Emiten recomendación contra encargado de penales en Oaxaca

El ombudsman estatal, Arturo Peimbert Calvo, dijo que se han documentado los casos contra Baldemar Pérez, subsecretario de Prevención y Readaptación Social. 
El ombudsman de Oaxaca dijo que tienen documentadas las torturas en los penales de la entidad.
El ombudsman de Oaxaca dijo que tienen documentadas las torturas en los penales de la entidad. (Óscar Rodríguez)

Oaxaca

La Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca emitió una recomendación para iniciar un procedimiento de responsabilidad penal contra Baldemar Pérez Canseco, subsecretario de Prevención y Readaptación Social en la Secretaria de Seguridad Pública Estatal por corrupción, hacinamiento, mala atención médica y alimentación dentro de los penales regionales.

El ombudsman estatal, Arturo Peimbert Calvo, dijo que son constante las quejas y denuncias que se han corroborado por el mal trato a los internos.

Entre las quejas, dijo, hay señalamientos por tortura, hacinamiento, mala atención médica, nula entrega de alimentos, hacinamiento y violaciones diversas a los derechos humanos de los reclusos.

"Hay una tortura permanente como re sanción de forma punitiva contra algunos presos por parte del personal carcelario que incurren en graves omisiones, abusos y delitos que deben ser castigados".

Peimbert Calvo aseguró que las denuncias reflejan que no hay un ánimo por mejorar la vida y las conductas de los internos, sino al contrario pareciera ser que se trata de agravar sus condiciones de manera perniciosa o violatoria a los derechos humanos.

Entre los casos más graves colocó el de un interno que fue abandonado a su suerte en la enfermería de la penitenciaria de la Villa de Etla luego de ser presuntamente torturado por un celador.

También hay denuncias por la operación de una celda de castigo, y por excesos en las revisiones en el área de visitas, hay denuncias por el tocamiento sexual contra esposa de reclusos y violaciones.

Además se permite la operación de auto gobiernos, el tráfico de drogas, el ingreso de botellas de alcohol y prostitutas algunas cárceles locales.

Otro caso de exceso es el del reclusorio regional de Santa Catarina Juquila donde hay denuncias contra el personal penitenciario por actos de corrupción ya que se saco a los reos del penal y se les obliga a ser trabajos forzados en la rama de la construcción, donde no se les retribuye ningún salario, sin embargo el director del penal obtiene beneficios.

También se les obliga a realizar hamacas y cuadros, cinturones, balones y artesanías que son vendidos en el exterior del penal y cuya ganancia solo se reporta a la autoridad del penal.

Además se les cobra cuotas por derecho de piso y alimentación a los reos para que puedan acceder a una mejor cama o un mejor plato de comida.

Asimismo hay quejas por videograbaciones realizadas dentro del penal donde se obliga a los reos a sostener relaciones sexuales con otros presos.

Otra denuncia versa en el robo de despensas que hacen peregrinos que visitan el santuario de la virgen de Juquila y que son entregadas para la manutención de reos, sin embargo tales suministros se trasladan a una tienda de abarrotes que tiene el director del reclusorio.