PRI gana la elección a gobernador en Colima

El Consejo General del Instituto Electoral de Colima realizó el cómputo estatal de la elección para gobernador y determinó que el ganador fue el candidato del PRI, Ignacio Peralta.
El Consejo General del Instituto Electoral en Colima decidió realizar el conteo de todos los votos, pues la diferencia entre el candidato del PAN y del PRI es de menos de 1%.
El Consejo General del Instituto Electoral en Colima decidió realizar el conteo de todos los votos, pues la diferencia entre el candidato del PAN y del PRI es de menos de 1%. (Juan Carlos Bautista)

Colima

Una vez concluido el recuento voto por voto y casilla por casilla, realizado ayer sábado y este domingo en los consejos municipales del estado, esta noche el Consejo General del Instituto Electoral de Colima realizó el cómputo estatal de la elección para gobernador y determinó que el ganador fue el candidato del PRI, Ignacio Peralta, quien superó al contendiente del PAN, Jorge Luis Preciado.

El Consejo General del Instituto Electoral de Colima detalló que Ignacio Peralta obtuvo 503 votos más que Jorge Luis Preciado, lo que representa una diferencia de 0.17 por ciento.

Durante esa sesión extraordinaria del Consejo General, Peralta recibirá su constancia de mayoría como gobernador electo.

Sin embargo, el conflicto postelectoral no ha concluido, ya que el candidato perdedor informó que impugnará el resultado ante el Tribunal Electoral del estado y, si tal recurso legal le resulta desfavorable, acudirá al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.

Todo este proceso legal podría concluir, como máximo, el 31 de octubre, ya que el próximo gobernador tiene que asumir el cargo el 1o de noviembre, a menos que la elección fuera anulada.

Preciado realizó este domingo una caravana vehicular que denominó "en defensa del triunfo", la cual partió de Manzanillo y concluyó a dos cuadras del Instituto Electoral, en la denominada glorieta del Rey Colimán, donde se congregaron cientos de simpatizantes panistas para expresarle su apoyo.

Decenas de policías judiciales del estado vestidos de civil y con armas al cinto colocaron una valla metálica a unos metros del lugar para disuadir a la gente que pensara avanzar. También portaban escudos y toletes. En otra valla policías estatales uniformados hicieron lo mismo, pero sin armas a la vista. No hubo incidentes.