La elección en Oaxaca, entre marchas y fuego

Robo y quema de material electoral en al menos 14 municipios, marchas magisteriales y al menos 88 integrantes de la CNTE son el saldo de la violenta jornada electoral en el estado.
Maestros de la CNTE queman material electoral en Oaxaca.
Maestros de la SNTE queman material electoral en Oaxaca. (AFP)

Ciudad de México

Unas horas antes de las elecciones, la sección 22 de la CNTE liberó las instalaciones de las 11 juntas distritales del INE en Oaxaca. Parecía ser el anuncio de una jornada electoral en paz, pero apenas empezaba el día cuando se reportó la quema de boletas en Tehuantepec.

Siguieron marchas, más quemas de boletas, agresiones a funcionarios de casilla. Primero en los municipios, luego en la capital.

La primera señal de alerta vino de los consejeros electorales, quienes apenas se instalaron en sesión permanente reportaron dificultades para la operación de las juntas distritales de Pinotepa Nacional, Miahuatlán de Porfirio Díaz y Teotitlán de Flores Magón.

El primer brote de violencia fue en Tehuantepec, donde antes de las 9 de la mañana hubo destrucción y quema de boletas por parte de un grupo, al parecer vinculado con el Partido Encuentro Social.

Al mismo tiempo, alrededor de 6 mil maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación marcharon en la capital oaxaqueña, y entre consignas de "no a la farsa", "votar es mentir" y arriba el magisterio democrático", llamaron a no votar.

Cuando el gobernador de Oaxaca, Gabino Cué, emitió su voto, dijo que pese a "incidentes menores", la jornada electoral en el estado se desarrollaba en paz. A esa hora el INE reportaba la instalación de 68.26 por ciento de las casillas, equivalentes a 3 mil 403.

Para entonces la Secretaría de Seguridad Pública estatal reportaba disturbios en al menos 14 municipios: Oaxaca, Juchitán, Tehuantepec, Cuicatlán, Teotitlán, Huahutla, Tlacolula, San Francisco, Valle Nacional, Tuxtepec, Huajuapan, Pinotepa Nacional, Santos Reyes Noapala y Miahuatlán.

El común denominador en todos fue el robo y quema de material electoral. Además, en la ciudad de Oaxaca un grupo de activistas del Frente Popular Revolucionario quemó llantas frente a la zona militar y arrojó piedras, y en Huajuapan hubo una protesta frente a la junta distrital del INE.

En la capital, unos 20 hombres encapuchados y armados con bombas molotov, bazucas improvisadas y petardos atacaron al menos 14 casillas ubicadas en el centro de la ciudad.

Cientos de boletas que aún no habían sido utilizadas fueron arrebatadas por los encapuchados, que además destruyeron mamparas y quitaron teléfonos a los votantes. En la casilla 555, en la colonia América del Sur, golpearon a los funcionarios electorales.

Para el mediodía, la Gendarmería y el Ejército ya habían activado operativos de disuasión en 15 municipios del estado. La Secretaría de la Seguridad Pública estatal reportó enfrentamientos entre federales y maestros en Oaxaca, Juchitán, Huajuapan, Salinas Cruz y Tehuantepec.

En este último fue detenido Heriberto Margariño, líder regional de la CNTE, junto con dos sujetos, uno de los cuales portaba una pistola calibre 22.

En la capital oaxaqueña desplegaron a 300 elementos de la Policía Federal para contener los disturbios. Dos helicópteros federales y un convoy de al menos 40 patrullas de la división Refuerzo Antimotines de la Policía Federal, sobrevuela la zona.

Ante el despliegue de fuerzas federales, los maestros de la CNTE se reunieron en la plancha principal del zócalo de Oaxaca.

El consejo local del INE informó que fueron cerradas o no se instalaron 206 casillas, al no haber condiciones de seguridad. De éstas, 51 fueron destruidas en su totalidad y por las cuales se presentaron las denuncias correspondientes en Fiscalía Especializada para Delitos Electorales.

Por estos disturbios fueron detenidos 88 integrantes de la CNTE por el robo y quema de material electoral.