• Regístrate
Estás leyendo: El último Día del Niño
Comparte esta noticia
Viernes , 22.06.2018 / 13:54 Hoy

El último Día del Niño

Carla tiene 11 años, va en sexto de primaria y hoy celebró su último Día del Niño entre bailes y rodeada de sus amigos.


1 / 8
Publicidad
Publicidad

Gustavo Ambrosio

“¿Qué celebramos hoy?”, “¡El Día del Niño!”, gritan a coro los niños de la primaria ‘Constitución de 1857’ al inicio del festival.

Entre ellos está Carla de once años y va en sexto año y tiene uno de los promedios más altos de su escuela. Sonríe mientras se forma junto a sus demás compañeros en el centro del patio escolar. Sabe que será su último Día del Niño en la escuela donde ha estudiado y tiene a sus mejores amigos.

“Siempre espero este día, es como para relajarnos una vez al año”, asegura.

Son las ocho de la mañana y el clima ya se siente cálido. Los seis grupos lucen como una mezcla de dulces, los de sexto van de naranja, los de verde son los de tercero, los de azul son los de quinto y los más pequeños llevan morado o amarillo. Nadie lleva el rutinario uniforme escolar.

Se escucha música electro-pop. El profesor de educación física se pone al centro. Las maestras pintadas como Mimi, con coronas de princesa o pompones se forman frente a los alumnos. Comienza el baile masivo.

Reparten globos de colores. Se escuchan Rihanna, Britney Spears, rock & roll, bachata… Carla baila con sus maestros. Mueve el globo amarillo que tiene en la mano al ritmo de la música. Sus amigos ríen mientras hacen graciosos pasos de baile. Sus compañeros más pequeños, los de primer año, son los más entusiastas y brincan de un lado a otro.

Termina el baile. Hortensia, maestra del cuarto año grupo A, luce contenta, le gusta festejar el Día del Niño, “Es una fecha importante porque los niños nos dan vida y hay que festejarlos”, dice con un gesto amable en su rostro maquillado como Mimi Mouse.

Sándwiches, refrescos, ensaladas y gelatinas es el lunch festivo que comerán los niños.

“Cada año tratamos de variar el festejo para que no estén encerrados toda la jornada. Es una forma de acercarnos a los niños de otra manera, sin libros, sin horarios. Lo esperan todo el año así que nos esforzamos en darles un buen recibimiento”, dice la directora del plantel, donde estudió el rector de la UNAM José Narro, María de Lourdes Jiménez.

El patio se llena de esponjas, pelotas y conos para iniciar la rotación de juegos, que van desde la lotería, juegos de raqueta y basquetbol.

Un rincón de la escuela se transforma en una “disco” improvisada con globos y una grabadora.

Carla se quita su sudadera rosa y baila con su playera anaranjada. Espera que pronto repartan las bolsas con dulces, quizá los últimos que recibirá en una escuela, la secundaria celebra el Día del Estudiante y no suele dar ese tipo de obsequios.

La música continua, las risas, los niños corriendo, las maestras bailando, los regalos aún están guardados. Ella se conforma con la felicitación que le han dado sus padres, pero de repente siente nostalgia por las materias que lleva y que son sus favoritas, como historia o ciencias y los amigos que quizá ya no verá. Mira a su alrededor y sonríe.

“No importa que después no celebremos el Día del Niño, hay que disfrutar todo lo que podamos mientras sigamos siendo niños”.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.